lunes, 29 de noviembre de 2010

POR SU INTERÉS REPRODUZCO TRABAJO DE ATILIO BORÓN, DESTACADO INTELECTUAL ARGENTINO EN MI BLOG

CUBA, TIEMPOS DE CAMBIO
 Atilio A. Boron
 En Cuba se está generando un gran debate sobre el futuro económico de la Isla. Entre los cubanos se ha hecho carne la convicción de que el actual ordenamiento económico, inspirado en el modelo soviético de planificación ultra-centralizada, se encuentra agotado. Tal como lo advirtieron Fidel y Raúl, su permanencia pone en entredicho la supervivencia misma de la revolución. Si se la quiere salvar será preciso abandonar un esquema de gestión macroeconómica que, a todas luces, ya pasó a mejor vida.

La experiencia histórica ha enseñado que la irracionalidad y el derroche de los mercados pueden reaparecer en una economía totalmente controlada por planificadores estatales, los que no están a salvo de cometer gruesos errores que producen irracionalidades y derroches que afectan al bienestar de la población. Ejemplos: en un país con un déficit habitacional tan grave como Cuba el ente estatal a cargo de las construcciones registra 8.000 albañiles y 12.000 personas dedicadas a la seguridad y a custodiar los depósitos de las empresas constructoras del estado. O que los informes oficiales del gobierno consignen que el 50 % de la superficie agrícola de la isla está sin cultivar, en un país que debe importar entre el 70 y el 80 % de los alimentos que consume. O que casi la tercera parte de la cosecha se pierda debido a problemas de coordinación entre los productores (sean éstos organismos estatales, cooperativas agrícolas o empresas de otro tipo), las empresas de almacenaje y acopio y los servicios estatales de transporte que deben llevar la cosecha hasta los grandes centros de consumo. O que actividades tales como la peluquería y los salones de belleza sean empresas estatales -¿en qué página de El Capital recomendó Marx tal cosa?- en las cuales los trabajadores reciben todos los implementos y materiales para realizar su labor y cobran un sueldo, pese a lo cual cobran a sus clientes diez veces más que el precio oficialmente establecido, fijado décadas atrás, y sin pagar un centavo de impuestos.

Estos son unos pocos ejemplos que conversando con los amigos cubanos se multiplican ad infinitum. Pero plantean una cuestión de importancia práctica y también teórica: el proyecto socialista, ¿se realiza al lograrse la total estatización de la economía? La respuesta es un terminante NO. Si en la Unión Soviética (que sólo tuvo como precursora a la heroica Comuna de París) las condiciones específicas de su tiempo no le dejaron otra alternativa que fomentar la estatización integral de la economía, nada indica que en las condiciones actuales se deba obrar de la misma manera. Tal como con perspicacia lo anotara Rosa Luxemburgo a propósito precisamente del caso soviético, no hay razón alguna para hacer de necesidad virtud. Y si la estatización total y la planificación ultracentralizada pudo haber sido necesaria -y aún virtuosa- en su momento, al hacer posible que en un lapso de cuarenta años Rusia, el país más atrasado de Europa, pudiera derrotar al ejército Nazi y tomar la delantera en la carrera espacial, hoy ya no lo es. Dicho en términos del marxismo clásico, el desarrollo de las fuerzas productivas decretó la obsolescencia de formas e intervenciones estatales que siendo eficaces en el pasado ya no tienen posibilidad alguna de controlar la dinámica de los procesos productivos contemporáneos, decisivamente modelados por la tercera revolución industrial.

Cuba se interna en un proceso de cambios y de actualización del socialismo. Los primeros borradores del proyecto, un documento de una veintena de páginas aparecido como suplemento especial del Granma y Juventud Rebelde, fue distribuido masivamente en la población. Se tiraron 500.000 ejemplares que fueron inmediatamente adquiridos por la población, invitada reiteradamente a leerlo, discutirlo y hacer llegar sus propuestas. Van a hacer otra gigantesca tirada más, porque el ansia de participación es enorme. El documento será examinado críticamente por todas las organizaciones sociales, sin distinción alguna: desde el Partido Comunista hasta los sindicatos y el enjambre de asociaciones de todo tipo que existen en la isla. Por eso se equivocan quienes se ilusionan con que la introducción de las reformas de inicio a un indecoroso -¡y suicida!- retorno al capitalismo. Nada de eso: lo que se intentará hacer es nada más y nada menos que llevar adelante reformas socialistas que potencien el control social, es decir, el control popular de los procesos de producción y distribución de la riqueza. El socialismo, correctamente entendido, es la socialización de la economía y del poder, más no su estatización. Pero para socializar es necesario primero producir, pues en caso contrario no habrá nada que socializar. Por lo tanto, se trata de reformas que profundizarán el socialismo, y que no tienen absolutamente nada que ver con las que plagaron América Latina desde los años ochentas.

Va de suyo que el camino a recorrer por la Revolución Cubana no será nada fácil y se encuentra erizado de peligros. A las dificultades propias de toda transición se le agregan los derivados del infame bloqueo impuesto por Estados Unidos (y mantenido por el Premio Nóbel de la Paz Barack Obama), el permanente bombardeo mediático y las presiones a que se ve sometida la isla procurarán por todos los medios hacer que las reformas socialistas degeneren en una reforma económica capitalista. El quid de la cuestión está en la brújula política, la orientación que tendrán estos procesos de cambio. Y el pueblo y el gobierno cubanos disponen de una muy buena brújula, probada por más de medio siglo, y saben muy bien que es lo que deben hacer para salvar al socialismo de las mortales amenazas que le plantea el agotamiento de su actual modelo económico. Y saben también que si hay algo que liquidaría las conquistas históricas de la revolución, que las barrería de un plumazo, sería la re-mercantilización de sus derechos y su conversión en mercancías. Es decir, la reintroducción del capitalismo. Y nadie quiere que tal cosa ocurra.

A mis lectores: la reproducción del artículo de Atilio Borón constituye la oportunidad de que nuestros amigos y enemigos también vean la situación que vive la Isla "con los ojos ajenos" y no solamente con las opiniones que podemos verter los que vivimos en Cuba. Me solidarizo con los pensamientos de este intelectual que conoce Cuba como si fuese su segunda patria, y sobre todo, lo principal está en sus propias palabras finales "Nadie quiere que ocurra el retorno o la reintroducción del capitalismo en Cuba".

viernes, 26 de noviembre de 2010

ASEGURAMIENTO PARA EL TRABAJO POR CUENTA PROPIA EN CUBA

Calculando la demanda, disponiendo lo posible
En medio de la difícil coyuntura económica del país, se ha decidido asegurar, en la medida de lo posible, las necesidades de materia prima y materiales que demandará la ampliación del trabajo por cuenta propia
LETICIA MARTÍNEZ HERNÁNDEZ

Desde que en las páginas de este periódico se publicara la lista de las 178 actividades autorizadas para el ejercicio del trabajo por cuenta propia han sido muchas las expectativas, también las preocupaciones, las preguntas¼ Es difícil terminar el día sin que alguien no debata el tema en cualquier escenario. Muchos hemos sido testigos de análisis profundos, de inquietudes justificadas y hasta del disparo de aquellos "francotiradores" que todo lo ven con malos ojos. Economistas, jóvenes, amas de casa, obreros¼ han formado parte de la enriquecedora polémica.

El país asegurará, en la medida de lo posible, la materia prima y suministros para el ejercicio del trabajo por cuenta propia.

A la redacción del diario llegan dudas de todo tipo: ¿Cuánto deberá pagarse por los impuestos? ¿Cuánto por la Seguridad Social? ¿Se podrá ejercer más de una actividad? ¿Se otorgarán créditos bancarios? ¿Será posible trabajar por cuenta propia después de cumplir con la jornada laboral? Sin embargo, una preocupación insiste en fruncir el ceño con más frecuencia. Y vuelvo a citar a los lectores: ¿Cómo el país garantizará la materia prima para el trabajo por cuenta propia?
Ante esta interrogante, Granma consultó a especialistas de los ministerios de Economía y Planificación (MEP), y de Trabajo y Seguridad Social (MTSS). En consecuencia, María Victoria Coombs, directora de Empleo del MTSS, explicó que de las 178 actividades, 31 no requieren materia prima. Así, por ejemplo, quienes decidan cuidar enfermos, vender libros de uso, enseñar taquigrafía, repasar lecciones escolares, llevar mandados, cuidar equipos automotores, traducir documentos¼ no tendrán que comprar recursos para ejercerlas.
Comentó la Directora de Empleo que existen otras 34 actividades que precisan de un aseguramiento mínimo. E ilustró: reparador de instrumentos musicales, criador-vendedor de animales afectivos, grabador-cifrador de objetos, mecanógrafo, jardinero, relojero, zapatero remendón¼ El resto, 113, necesitan materia prima y otros suministros que el país decidió asegurar en la medida de lo posible, sobre todo los que pudieran tener mayor impacto en la actual oferta de bienes.
Enrique Ramos, director de Comercio del MEP, explicó que en el aseguramiento para el ejercicio del trabajo por cuenta propia prevalecerán las ventas minoristas a través de la red de establecimientos en ambas monedas, pues las condiciones de la economía no permiten crear a corto plazo un mercado mayorista con precios minoristas diferenciados para los trabajadores de este sector.
"De acuerdo con el comportamiento previsible de la demanda, se hizo un cálculo estimado de los aseguramientos necesarios a partir de un módulo mínimo de necesidades para un año en cada una de las actividades, donde se incluyen alimentos, materiales, útiles, herramientas y equipos". En correspondencia, argumentó que el plan de la economía para el año próximo considera un gradual reforzamiento y reestructuración de la oferta de bienes en la red minorista, sobre todo para aquellas actividades con mayor impacto en la necesidad calculada para el trabajo por cuenta propia.
Según el directivo del MEP, para el año 2011 se proyecta incorporar a la oferta actual de bienes y recursos cuyo costo de importación, tanto de productos terminados como de materia prima, estará en el orden de los 130 millones de dólares, de los cuales 36 millones corresponden a alimentos.
Entre las decisiones que se han tomado para asegurar materia prima y materiales, el Director de Comercio mencionó, como una solución inmediata, el levantamiento de los inventarios existentes en almacenes para movilizarlos hacia la red de tiendas, con lo cual, además, se podrán disminuir los niveles de importación. En tal sentido se priorizarán artículos de ferreterías pues "la mayor proporción de los trabajadores por cuenta propia responde a actividades que requieren medios de uso universal como herramientas de mano, útiles de corte, papel de lija, pun-tillas¼ "
El propósito es rescatar el rol de la ferretería. Para ello se reordena el expendio de artículos de este tipo, "a partir de la especialización de unidades y áreas de venta, así como de la comercialización en todas las líneas (económica, media y alta), que supone una variedad en la calidad y los precios". En las tiendas deberá estar a disposición del cliente, por ejemplo, el mejor martillo, por tanto el más caro; también las puntillas de menor calidad, entonces las más baratas. Que cada cual pueda elegir qué comprar.
Dentro de los nuevos surtidos que fortalecerán las ofertas en las tiendas, se incluye además un grupo de equipos relacionados con la elaboración y venta de alimentos, como por ejemplo, freezers, cafeteras, batidoras, jugueras (todas ellas de mayor capacidad que las que se venden actualmente en la red minorista).
Sobre las producciones de la industria nacional y las importaciones, Ramos comentó la disposición de incorporar diversos formatos para la venta de productos. De esa manera, si el titular de una paladar quisiera aceite no tendría que comprar los envases de un litro que se venden para el consumo de los hogares. Podría adquirir el producto en recipientes de mayor capacidad a un precio relativamente menor. Así sucederá también, por solo citar algunos productos, con refrescos instantá-neos, paquetes de espaguetis, mayonesa, detergente líquido, champú, aromatizante¼
Informó, además, que se proyecta un aumento de la venta de arroz en 13 000 toneladas por la vía del mercado agropecuario. De igual forma se prevé ampliar la venta de huevos por el mercado paralelo hasta llegar a 200 millones de unidades al año; vender harina de maíz y harina integral de trigo. Y se propiciará explotar al máximo las capacidades productivas de la Cadena del Pan.
En el caso de los productos de aseo y limpieza igualmente se calculan incrementos, comentó el directivo.
Resulta oportuno señalar que estos suministros no aparecerán por arte de magia. El fortalecimiento de la oferta se sustenta en la reorientación de las importaciones, en los necesarios incrementos productivos y en ajustes realizados con anterioridad en el consumo de los organismos. Esos recursos contribuirán a mejorar la oferta en el comercio minorista al alcance de toda la población.
Las actividades agrícolas se asegurarán, dijo el directivo, a través del programa de insumos agropecuarios en una nomenclatura de 21 productos. Si ahora su venta alcanza 60 millones de pesos, se presume llegará a 233 millones. Igual debe suceder con las actividades relacionadas con la construcción, donde se esperan incrementos en la venta de materiales que podrán contribuir al auge de oficios como la albañilería.
Es válido reiterar que algunas actividades del trabajo por cuenta propia mantienen limitado, por ahora, el otorgamiento de nuevas autorizaciones, precisamente porque no existe un mercado lícito para adquirir la materia prima, aunque se estudian alternativas que viabilicen su ejercicio. Entre ellas están: chapistero; elaborador-vendedor de artículos de granito y mármol; fundidor; herrero; oxicortador; productor vendedor de artículos de aluminio...
En fin, se trata de garantizar que los aseguramientos no sean un obstáculo para el trabajo por cuenta propia, el cual constituye una alternativa de empleo para quienes resulten disponibles o para quienes, sencillamente, decidan sumarse a él.
Pensar que el Estado flexibiliza el trabajo por cuenta propia sin fomentar el mercado donde debe nutrirse sería irresponsable, más cuando la coherencia ha sido uno de los principios básicos de la actualización del modelo económico cubano.
Pero no podemos dormirnos en los laureles; ni suponer que los recursos aparecerán de un día para otro. El nuevo escenario económico obliga a incrementar los niveles productivos; a dirigir los esfuerzos hacia lo que más urge; a organizar los recursos del país; a velar por el mejor destino de ellos. El trabajo por cuenta propia no puede ir en detrimento de la oferta a la población, sino todo lo contrario. Y eso, como cada una de las regulaciones renovadas, lo está previendo también el país.

TRATO DE TRASLADAR A MIS LECTORES LA POLÍTICA QUE ESTÁ LLEVANDO A CABO EL GOBIERNO CUBANO EN LA REMODELACIÓN DEL SISTEMA ECONÓMICO SOCIALISTA.

Por su importancia, transcribo las siguientes palabras de un discurso del Presidente cubano, Raúl Castro, pronunciadas el 11 de julio de 2008, que mantienen su plena vigencia con las medidas que se están adoptando para adecuar el sistema económico cubano socialista a las necesidades de la sociedad de trabajadores.

Es muy importante que los ingresos del trabajador se correspondan con su aporte personal

[…] hay que estar consciente de que cada aumento de salario que se apruebe o precio que se establezca debe corresponder con las posibilidades de la economía.

De lo contrario, simplemente aumenta el dinero circulante, suben los precios de manera automática y no hay aumento real del poder adquisitivo. Estas no son cuestiones que se resuelvan con un decreto. En nuestro caso son aún más complejas porque la Revolución no aplica las llamadas "terapias de choque" —que ya empezamos a ver en todos los continentes en estos momentos—, que no son más que cargar sobre el pueblo todas las consecuencias de la crisis. Además subsisten vicios en la mente de cuadros y trabajadores como la indisciplina o la tolerancia ante ella, con incidencia directa en la productividad y la eficiencia.

Que el trabajador se sienta dueño de los medios de producción, no depende solo de explicaciones teóricas —en eso llevamos como 48 años— ni de que su opinión se tenga en cuenta en la actividad laboral. Es muy importante que sus ingresos se correspondan con el aporte personal y el cumplimiento por el centro de trabajo del objeto social para el que se constituyó, es decir, alcanzar la producción o la oferta de servicios que tiene establecido.

En resumen, que cada cual reciba según su trabajo, y para ello deben cumplirse las siguientes premisas insoslayables:

Primero, que ese trabajo realmente aporte lo que todos después demandan recibir.
Segundo, orden, control y rigurosa exigencia que aseguren eficiencia, ahorro y eviten robos o desvíos de recursos.
Tercero, eliminar las gratuidades indebidas y el exceso de subsidios.
Cuarto, un adecuado sistema de impuestos y contribuciones, de forma que todos aportemos al sostenimiento de servicios que se brindan gratuitamente o a precios fuertemente subsidiados, y a financiar actividades como la defensa, la seguridad y el orden interior, la administración pública y otras muchas imprescindibles para el funcionamiento de cualquier país.

[…] Socialismo significa justicia social e igualdad, pero igualdad de derechos, de oportunidades, no de ingresos. Igualdad no es igualitarismo. Este, en última instancia, es también una forma de explotación: la del buen trabajador por el que no lo es, o peor aún, por el vago.

UNA IMPORTANTE REFLEXIÓN DEL COMPAÑERO FIDEL.

EL DISCURSO DE HUGO CHAVEZ. Así llamó el compañero Fidel su reflexión, de la cual solamente nombramos algunos breves espacios, pero que demuestran los peligros que se ciernen sobre la humanidad, más allá de la destrucción del medio ambiente, países de Nuestra América que han escogido una vía independiente de desarrollo. Dicen así sus Reflexiones:
Una insólita reunión había tenido lugar en el Capitolio de Estados Unidos entre un grupo de legisladores de la derecha fascista de ese país y líderes de la derecha oligárquica y golpista de América Latina.  Allí se habló del derrocamiento de los gobiernos de Venezuela, Bolivia, Ecuador y Nicaragua. El hecho ocurrió pocos días antes del encuentro de Ministros de Defensa de los países del hemisferio, en Santa Cruz, Bolivia, donde el presidente Evo Morales pronunció su enérgica denuncia el 22 de noviembre.
Mas no se trataba de una campaña mediática calumniosa ―algo habitual en la política imperialista―, sino de una actividad conspirativa que, con seguridad, conduciría en Venezuela a un inevitable derramamiento de sangre. Por la experiencia vivida a lo largo de muchos años, no albergo la menor duda de lo que ocurriría en Venezuela si Chávez fuera asesinado. No habría que partir de un plan previo contra el Presidente; bastaría un perturbado mental, un consumidor habitual de drogas, o la violencia desatada por el narcotráfico en los países de América Latina, para generar en Venezuela un problema extremadamente grave. Analizando el hecho desde el punto de vista político, las actividades y los hábitos de la oligarquía reaccionaria dueña de poderosos medios de información, alentada y financiada por Estados Unidos, conduciría inevitablemente a choques sangrientos en las calles venezolanas, como son las intenciones claras de la oposición venezolana, sembradora de odio y actos de violencia a ojos vista.
Guillermo Zuloaga ―dueño de un canal de televisión opositor a la Revolución Bolivariana y prófugo de la justicia venezolana―, es uno de los conspiradores que participó en la reunión de congresistas convocada por Connie Mack e Ileana Ros-Lehtinen ―de origen cubano y filiación batistiana―, conocida por nuestro pueblo como la “loba feroz” por su conducta repugnante a raíz del secuestro de Elián González y su negativa a entregar el niño a su padre. La congresista republicana es un símbolo del odio y el resentimiento contra Cuba, Venezuela, Bolivia y los demás países del ALBA; casi con toda seguridad el Congreso de Estados Unidos la elegirá Presidenta del Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes; fue defensora del gobierno golpista de Honduras, repudiado por la mayoría de los países de América.
El Gobierno Bolivariano de Venezuela estaba ante un grave y provocador reto. Era un tema realmente delicado. Me preguntaba cuál sería la reacción de Chávez. La primera respuesta enérgica partió de Evo Morales en su brillante y sentido discurso que nuestro pueblo ya conoce hoy. Hace dos días, el martes 23, se anunció que Chávez abordaría el tema en la Asamblea Nacional.
A continuación el compañero Fidel hace alusión al discurso del Presidente Chávez del cual solamente extraemos tres párrafos por su importancia:
“He aquí la continuación de este, Estados fallidos:  el abuso de poder y el ataque a la democracia.  Aquí, nada más y nada menos, Chomsky plantea la tesis de que el primer Estado fallido en este mundo es el Estado estadounidense, un Estado fallido, una verdadera amenaza para todo el planeta, para todo el mundo, para la especie humana.”
‘El día 5 de abril de 2010, Wikileaks publicó un video en el que se ve cómo soldados estadounidenses asesinan al reportero de Reuters, Namir Noor-Eldeen, a su ayudante y a nueve personas más.  Se ve claramente que nadie de los presentes hacía amagos de atacar al helicóptero Apache desde el que se les dispara.  Aunque la agencia Reuters solicitó en numerosas ocasiones el video, le fue negado hasta que Wikileaks consiguió este video inédito que puso en jaque al aparato militar de Estados Unidos.’ “Bueno, puso en jaque es un decir, ¿no?, al menos moralmente.
“Una vez más, ¿qué dirá Naciones Unidas?  ¿Qué pasaría si eso ocurriera en algunos de los países del ALBA?  ¿Qué pasaría?  ¿Qué dirá la OEA, qué dirá el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, el Consejo de Derechos Humanos?  ¿Qué dirá la tristemente célebre Corte Internacional de Derechos Humanos?  Para que veamos el doble rasero con que se mide aquí los derechos humanos, el respeto a la vida, el terrorismo y todos esos fenómenos.

Pronunciamiento de la Acción Global de los Pueblos sobre Migración, Desarrollo, y Derechos Humanos

Por su importancia y por coincidir con planteamientos y trabajos que hemos publicado en nuestro blog, reproducimos a continuación parte del documento preentado por Acción Global de los Pueblos previo al Foro sobre Migración, desarrollo y derechos humanos, que tuvo lugar en Ciudad México del 8 al 11 de noviembre pasados.

La Acción Global de los Pueblos (AGP) demanda:

1. Una perspectiva de la migración y el desarrollo que coloque los derechos humanos en el centro.
2. Una cooperación intra e inter regional basada en la reciprocidad.
3. Seguridad humana.
4. El derecho a la movilidad.
5. Un alto a la contextualización de la migración en términos de seguridad nacional, y a la criminalización de las personas migrantes.
6. El derecho al trabajo digno.
7. El cese de la exclusión y discriminación social con base en el estatus migratorio, raza, etnicidad, género, clase, religión y origen nacional.
8. Investigación inclusiva para una aproximación integral al fenómeno de la migración.
9. La democratización del Foro Mundial de Migración y Desarrollo.

Qué es la Acción Global de los Pueblos sobre Migración, Desarrollo y Derechos Humanos (AGP)
El proceso de la AGP se estableció en 2006 con el objetivo de posicionar una perspectiva de derechos humanos como elemento fundamental del discurso en torno a la migración y el desarrollo. Adicionalmente, la AGP busca hacer escuchar las voces de los migrantes, organizaciones y movimientos de la Sociedad Civil en el Foro Mundial de Migración y Desarrollo. Para conocer más de la organización visite la página http://www.accionglobalmexico.org/

Sobre el evento celebrado en México, D.F. del 2 al 5 de noviembre de 2010, presentamos algunas consideraciones de los organizadores.

Los Estados tienen la obligación de proteger los derechos fundamentales de todos los seres humanos dentro de su territorio. No obstante, en el 20 aniversario de la Convención de las Naciones Unidas sobre los derechos de todos los trabajadores migratorios y sus familias (CTM), se requiere de acción decisiva. Los representantes de gobiernos en todo el mundo que se reúnen en Puerto Vallarta para discutir las políticas de migración y desarrollo deben demostrar un compromiso ostensible con los derechos humanos, por medio de la ratificación e implementación de la CTM, de las convenciones clave de Naciones Unidas y los instrumentos relevantes de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
En los cuatro años en que se ha reunido la AGP, el alcance y dimensión de la crisis de derechos humanos que afecta a los trabadores migrantes y sus familias ha alcanzado dimensiones aterradoras y trágicas.

En los países de origen, amplios sectores de la población viven el impacto sostenido de la crisis económica global, en la medida en que el aumento en el desempleo y la pobreza obligan a cientos de miles a migrar diariamente para sobrevivir. Alrededor del mundo, la represión política, guerras de ocupación y la persecución con base en raza, religión, género y orientación sexual pueden combinarse con la existencia de opciones económicas limitadas para obligar a personas –hombres, mujeres, niñas y niños, viejos y jóvenes— a cortar las raíces que los vinculan a su país de origen. El desarrollo económico desigual exacerba el impacto del cambio climático, que fuerza a millones de personas a abandonar sus hogares, aunado a la degradación ambiental impulsada por las grandes corporaciones, la pérdida de empleos urbanos y rurales, y la incapacidad de los gobiernos para hacer frente a los efectos de desastres naturales.

Las y los migrantes empobrecidos, y quieres cruzan fronteras internacionales sin documentos, enfrentan obstáculos adicionales y con frecuencia son víctimas de abuso y explotación durante el tránsito. La reciente masacre de 72 migrantes centro y sur americanos por miembros del crimen organizado cerca de la frontera de México con Estados Unidos es un trágico ejemplo de las condiciones precarias que enfrentan quienes cruzan fronteras internacionales sin documentos. Aún más, el aumento en la militarización de las fronteras ha contribuido a la desaparición y muerte de cientos de miles de migrantes que atraviesan territorios y aguas peligrosas en su intento por buscar seguridad y sobrevivir.

Una vez que alcanzan el país de destino, las y los migrantes sufren los múltiples efectos de políticas migratorias represivas y restrictivas, de la xenofobia y el racismo. La criminalización del inmigrante indocumentado niega sistemáticamente todos los derechos, aumentando la vulnerabilidad de las y los trabajadores a ser explotados, sometiéndolos a arresto, detención y deportación; separando familias y destruyendo vidas. La niñez indocumentada, los menores no acompañados y las y los niños migrantes se enfrentan a formas extremas de abuso y explotación. En algunos países, se niega a las y los hijos de padres migrantes ciudadanía en el país de su nacimiento.

La globalización corporativa mina los derechos
La migración laboral no es un fenómeno nuevo. Las personas han estado constantemente en movimiento en busca de mejores condiciones económicas, políticas y sociales a lo largo de la historia de la humanidad. Según el informe de desarrollo humano del PNUD 2009, actualmente hay 200 millones de migrantes internacionales, la mitad de los cuales son trabajadores, casi la misma proporción que la de mujeres. Las tendencias recientes han evidenciado que los trabajadores migrantes se concentran, cada vez más, en unos cuantos países industrializados cuya población está envejeciendo.

La migración en busca de empleo está vinculada a la economía global. El rápido incremento en la migración desde principios de los 70 está intrínsecamente vinculado al fracaso de actual modelo de globalización, que no ha podido crear trabajo decente para todas y todos. Al no poder encontrar oportunidades de trabajo en casa, millones de trabajadores se han visto forzados a moverse allende las fronteras, dejando atrás a familias y amigos. Los países que importan trabajo están ansiosos por dar la bienvenida a personal altamente calificado, mientras que los trabajadores menos calificados son frecuentemente forzados a migrar sin estatus legal, lo cual implica altos niveles de riesgo y explotación. En otros casos, los países de destino han establecido sistemas de migración temporal que niegan a migrantes derechos básicos indispensables como el poder cambiar de trabajo, tener reuniones familiares y residencia de largo plazo. Estos programas de trabajo temporal no pueden ser considerados modelos ni alternativas para resolver el flujo de personas.

La creación de un mercado laboral global es un factor clave de la globalización corporativa. La movilidad de trabajadores del sur para realizar labores en las industrias del norte es un elemento central del mercado laboral global. La importación de trabajadores altamente calificados permite a los países de destino reducir sus propios costos de educación y capacitación. Y actividades como la construcción, la preparación de alimentos, educación, servicios de salud, atención y cuidado, así como trabajo doméstico, son cada vez más dependientes de trabajadores –especialmente trabajadoras, mujeres del sur.

Desde la década de los 70, ha tenido lugar una profunda reestructura de la economía global conducida por las corporaciones multinacionales, gobiernos con poder y organismos internacionales como el Banco Mundial. Las políticas de supuesto ‘libre mercado’ han beneficiado a las corporaciones transnacionales y a los países ricos, al tiempo que eliminan empleos en los sectores industrial y sector agrícola en el sur global. Quienes defienden este modelo proponen que asegura una alta productividad, máxima eficiencia y, en el largo plazo, la disminución de la pobreza en países menos desarrollados. La realidad es muy diferente: un modelo económico basado exclusivamente en la utilidad ha llevado a un incremento en la desigualdad, desempleo endémico y subempleo, degradación ambiental y un ciclo devastador de picos y depresiones.

Lo que se requiere con urgencia es una cooperación inter e intra regional sobre la base de la reciprocidad.

Una perspectiva de la migración y el desarrollo que coloque los derechos humanos en el
centro
Hasta la década de los 80, se tomaba por un hecho generalmente aceptado que la migración afecta negativamente el desarrollo en los países de origen, porque implica una transferencia de recursos humanos valiosos al aparato productivo de los países de destino. En años recientes, se ha generalizado la posición de que la migración promueve el desarrollo en los países de origen. Se pide, en suma, que algunos de los trabajadores más explotados en el mundo compensen el fracaso de las políticas oficiales de desarrollo.

La posición oficial de los gobiernos de países de destino, muchos países de origen y algunos organismos intergubernamentales es que la migración de países pobres a países ricos beneficia a todas las partes. Un modelo “ganaganagana” que beneficia tanto a los migrantes como a los países de origen y destino. Esto es falso. Lo cierto es que los migrantes están expuestos a la explotación, el racismo y la discriminación. Las y los migrantes no encajan en una categoría genérica, sino que viven la migración de forma distinta dependiendo de su estatus migratorio, raza, etnicidad, clase, género, orientación sexual, edad, religión y origen nacional. Las mujeres
migrantes frecuentemente se concentran en ciertos tipos de trabajo en los que están particularmente expuestas a la explotación y el abuso. Las y los migrantes indocumentados se ven con frecuencia confrontados por arresto, detención y deportación, incertidumbre económica y social, negación de sus derechos y amenazas a su vida y seguridad. Otros grupos de migrantes vulnerables, como los gitanos (Roma), Sinti y Travellers, así como migrantes de pueblos originarios, también se enfrentan a formas específicas de discriminación, exclusión y explotación.
Las mujeres migrantes, que encarnan varias identidades excluidas, son especialmente vulnerables. Las mujeres migrantes enfrentan violaciones de sus derechos en su casa, comunidad, lugar de trabajo, durante el tránsito de un lugar a otro, y de cara al Estado. Esto incluye con frecuencia violencia sexual, explotación laboral intensiva y separación de las familias, que puede implicar una pérdida de atención y cuidado de los niños. Las remesas no necesariamente ayudan al desarrollo de los países de origen. Los altos costos de envío, la corrupción y las barreras burocráticas consumen gran parte del dinero. Con frecuencia, las remesas se convierten en una nueva forma de dependencia, que obstruye el desarrollo local y nacional. Debido a que los migrantes generalmente trabajan en empleos menos calificados, sus opciones de movilidad se ven reducidas.

La migración para retornar a las comunidades de origen muchas veces implica que el país de origen debe asumir la responsabilidad de pensiones y seguridad social para los trabajadores que contribuyeron a las economías de los países ricos. Es un error colocar en los trabajadores migrantes menos calificados la carga de impulsar el desarrollo en los países del Sur a través de sus remesas. Esto condona a los países ricos en el norte de su responsabilidad de cumplir con
los compromisos de ayuda internacional para el desarrollo, y de crear un ambiente que permita el desarrollo.
En consecuencia, la AGP hace un llamado a los gobiernos para poner fin a prácticas de exclusión social y discriminación con base en la raza, etnicidad, género y origen nacional.
Hacemos un llamado a los gobiernos para alejarse del modelo de desarrollo que genera sistemas migratorios explotadores e incorporen una perspectiva de derechos humanos como la base de la migración y el desarrollo.
Aún más, hacemos un llamado a los gobiernos para procurar seguridad humana, y el bienestar económico y social de las personas en los países de origen y destino.
Derecho al trabajo digno
La demanda global de trabajo divide a las y los trabajadores dependiendo de su raza, etnicidad, género y estatus legal. Estado, empleadores y élites en los países de destino se ven beneficiados por estas divisiones, lo cual aumenta la naturaleza precaria del trabajo. Ha habido una proliferación de esquemas de trabajo temporal que niegan los derechos humanos y laborales, y obstaculizan la reunificación familiar. Se estima que hasta 40 millones de migrantes a nivel mundial se ven implicados en situaciones de irregularidad.

La búsqueda de utilidades por parte de las compañías transnacionales incluye el reclutamiento internacional de trabajadores indocumentados con pocos o ningún derecho. Esto garantiza una fuerza de trabajo barata y explotable, a costa de minar los salarios y derechos de todos los trabajadores. El uso intencional de trabajadores indocumentados con pocos o ningún derecho garantiza una fuerza laboral barata y explotable, y mina tanto los salarios como los derechos de todas y todos los trabajadores.
La AGP, por lo tanto, demanda condiciones decentes de trabajo decentes de acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo (OIT. La AGP también exige a los gobiernos apoyar la resolución de la OIT para impulsar la creación de una nueva convención internacional de la Organización sobre trabajo doméstico.

jueves, 25 de noviembre de 2010

A PROPÓSITO DEL ESCRITO DE BUENAVENTURA DE SOUSA PUBLICADO EN MI BLOG

Se trata de la comprobación fáctica de lo dicho por él con respecto a la drástica reducción de los fondos sociales, esta vez en un país como Irlanda. A continuación parte de la noticia publicada en los medios de prensa en el día de hoy:

"DESPIDO DE CASI 25.000 FUNCIONARIOS.
El programa, que contempla la reducción del gasto corriente en 7.000 millones y otros 3.000 millones mediante el recorte de gastos de capital, pretende ahorrar unos 2.800 millones de euros mediante el recorte del gasto con fines sociales, así como recaudar 1.900 millones más a través de subidas de impuestos.
Así, el Gobierno prevé el despido de 24.750 funcionarios, lo que permitirá un ahorro de 1.200 millones en 2014 y devolverá a la Administración a sus niveles de 2005.
Por otro lado, el programa contempla la introducción de una tasa que grave el agua corriente en las viviendas a partir de 2014, así como un encarecimiento de las tasas universitarias y una reducción de las becas.
En concreto, el Gobierno irlandés precisó que aplicará una subida gradual del IVA, que pasará en 2012 al 22%, desde el 21%, para subir en 2014 hasta el 23%, lo que permitirá una recaudación extra de 620 millones de euros."

COMPARTIENDO CON MIS LECTORES UN ARTÍCULO INTERESANTE.

LA HISTORIA DE LA AUSTERIDAD.

Por Boaventura de Sousa Santos *

La reciente reunión del G-20 en Seúl fue un fracaso total. Llegó a ser desgarradora la pérdida de credibilidad de los Estados Unidos como supuesta economía más poderosa del mundo, así como la forma en que intentó acusar a China de comportamientos monetarios finalmente tan proteccionistas como los de los norteamericanos. La reunión mostró que el “orden” económico financiero, creado a fines de la Segunda Guerra Mundial y ya fuertemente afectado tras la década de 1970, está colapsando y que se prevé la aparición de graves conflictos comerciales y monetarios. Pero, curiosamente, estos conflictos no tienen eco en la opinión pública mundial y, en cambio, casi por todas partes los ciudadanos están siendo bombardeados por las mismas ideas de crisis, de tiempos de austeridad, de sacrificios compartidos. Es necesario analizar lo que se esconde detrás de esta unanimidad.

Quien tome por real lo que ofrecen los discursos de los organismos financieros internacionales y de la gran mayoría de los gobiernos nacionales de las diferentes regiones del mundo tenderá a tener las siguientes ideas sobre la crisis económico financiera y sobre cómo se ve afectada su vida: todos somos culpables de la crisis porque todos, ciudadanos, empresas y Estados, vivimos por encima de nuestras posibilidades y endeudándonos en exceso; las deudas deben ser pagadas y el Estado debe dar el ejemplo; como subir los impuestos agravaría la crisis, la única solución es recortar los gastos estatales reduciendo los servicios públicos, despidiendo empleados, bajando salarios y eliminando prestaciones sociales; estamos en un período de austeridad que alcanza a todos y para enfrentarlo debemos aguantar el sabor amargo de una fiesta en la que nos arruinamos y que ahora terminó; las diferencias ideológicas ya no cuentan, lo que cuenta es el imperativo de la salvación nacional, y los políticos y sus propuestas tienen que unirse en un amplio consenso, bien al centro del espectro ideológico.

Esta “realidad” es tan evidente que constituye un nuevo sentido común. Y, sin embargo, sólo es real en la medida en que encubre otra realidad, de la que el ciudadano común tiene, como mucho, una idea difusa y que reprime para no ser llamado ignorante, antipatriota o incluso loco. Esta otra realidad nos dice lo siguiente. La crisis fue provocada por un sistema financiero desproporcionado, desregulado, escandalosamente lucrativo y tan poderoso que, cuando explotó y provocó un inmenso agujero en la economía mundial, consiguió convencer a los Estados (y, por lo tanto, a los ciudadanos) de que lo salvaran de la bancarrota y le llenaran las arcas sin pedirle cuentas. De esta manera, los Estados, ya endeudados, se endeudaron aún más, tuvieron que recurrir al sistema financiero que acababan de rescatar y éste, como entretanto las reglas de juego no fueron modificadas, decidió que sólo prestaría dinero bajo condiciones que le garantizaran fabulosas ganancias, hasta la próxima explosión.

La preocupación por las deudas es importante, pero, si todos son deudores (familias, empresas y Estado) y nadie puede gastar, ¿quién va a producir, crear empleo y devolver la esperanza a las familias? En este escenario, el futuro inevitable es la recesión, el aumento del desempleo y la miseria de casi todos. La historia de los años ’30 del siglo pasado nos dice que la única solución es la inversión del Estado, la creación de puestos de trabajo, los impuestos a los más ricos y la regulación del sistema financiero. Y hablar del Estado es hablar de conjuntos de Estados, como la Unión Europea y el Mercosur. Sólo así la austeridad será para todos y no apenas para las clases medias y trabajadoras que más dependen de los servicios estatales.

¿Por qué esta solución no parece posible hoy? Por una decisión política de quienes controlan el sistema financiero e, indirectamente, de los Estados. Esa decisión consiste en empobrecer aún más al aparato estatal, liquidar al Estado de bienestar donde todavía existe, debilitar al movimiento obrero hasta que los trabajadores tengan que aceptar las condiciones laborales y los salarios unilateralmente impuestos por los patrones. Como el Estado tiende a ser un empleador menos autónomo y como las prestaciones sociales (salud, educación, jubilaciones, seguridad social) son implementadas a través de servicios públicos, el ataque debe centrarse en la función pública y en quienes más dependen de ella. Para los que en este momento controlan el sistema financiero es prioritario que los trabajadores dejen de exigir una cuota decente de la renta nacional y, para eso, necesitan eliminar todos los derechos conquistados tras la Segunda Guerra. El objetivo es volver a la política de clase pura y dura, o sea, al siglo XIX.

La política de clases conduce inevitablemente a la confrontación social y la violencia. Como bien muestran las recientes elecciones en los Estados Unidos, la crisis económica, en lugar de instar a las diferencias ideológicas a disolverse en el centro político, las profundiza y las empuja hacia los extremos. Los políticos de centro (entre los que se incluyen los inspirados en la socialdemocracia europea) serían más prudentes si pensaran que en la vigencia del modelo ahora dominante no hay lugar para ellos. Al abrazar este modelo, se están suicidando. Debemos prepararnos para una profunda reconstitución de las fuerzas políticas, para reinventar la movilización social de resistencia y para proponer alternativas; en última instancia, para la reforma política y la refundación democrática del Estado.

* Doctor en Sociología del Derecho; profesor de las universidades de Coimbra (Portugal) y de Wisconsin (EE.UU.).
Traducción: Javier Lorca.

Sobre este excelente artículo de Boaventura de Sousa Santos a quien tuve el gusto de conocer personalmente en enero pasado durante el Foro Social de Porto Alegre, solamente caben algunas reflexiones de apoyo a sus palabras. Volvemos a criterios de la ALAL en sus declaraciones desde Cochabamba, México, La Habana, hasta la Carta Sociolaboral Latinoamericana.
La responsabilidad de la situación actual que vive el mundo trátase de que sea compartida por todos, como si nosotros también fuésemos responsables, cuando en realidad el discurso debía ser otro. Las instituciones financieras, la política neoliberal y las privatizaciones desmedidas han traido la crisis actual que solamente será parte de un pasado cuando se convenzan los que la crearon, de que habrá un Mundo Mejor Posible y urgentemente necesario que la sociedad civil y las organizaciones de trabajadores y ciudadanos en general conquisten, sí, con el uso de los medios a su disposición, hasta si es posible la violencia. Todos recordamos al Benemérito de las Américas Don Benito Juárez, cuando decía que EL RESPETO AL DERECHO AJENO ES LA PAZ. Pero quien no respeta mi derecho a vivir, a desarrollarme, a alimentar a mi familia, a trabajar, a sobrevivir en fin, no puede vivir en paz, sin preocupaciones y culpando a los demás de la situación que vive el mundo, cuando no fuimos los trabajadores quienes la creamos.
Responsabilidad social en este caso es mucho más corporativa, de las instituciones financieras, de los capitales, de las transnacionales, que de los ciudadanos, por eso comparto plenamente las palabras finales del autor cuando refleja "Debemos prepararnos para una profunda reconstitución de las fuerzas políticas, para reinventar la movilización social de resistencia y para proponer alternativas; en última instancia, para la reforma política y la refundación democrática del Estado"

MÁS ESTADOUNIDENSES PIDIERON SUBSIDIO POR DESEMPLEO

Por su importancia, reproduzco en mi blog esta noticia aparecida en el BOLETÍN INFORMATIVO DE LA FEDERACIÓN SINDICAL MUNDIAL PARA LAS AMÉRICAS No. 63 de fecha 22 de noviembre.

Washington, 18 nov (PL) Las nuevas solicitudes de subsidio por desempleo en Estados Unidos subieron en dos mil en la última semana, lo cual evidencia la persistencia de dificultades en el sector laboral. Según un informe del Departamento de Trabajo, divulgado hoy, la cifra completó los 439 mil. Indicó que en lo que en lo que va de 2010, esos pedidos semanales han oscilado entre los 504 mil y 427 mil, aunque algunos insisten en hablar de una supuesta recuperación.
Lo cierto es que desde el inicio de la crisis global, hace casi tres años, la economía estadounidense perdió unos ocho millones de puestos.

Fuentes oficiales informaron recientemente que el índice de desocupación se mantuvo invariable en octubre en 9,6 por ciento, por tercer mes consecutivo, pues más personas buscaron empleo. Precisaron que el paro de larga duración (más de seis meses), subió 0,1 puntos, y se ubicó en los 41,8, mientras que la tasa de cesantía real retrocedió ligeramente hasta el 17 por ciento. Esa última categoría, no contemplada en la población económicamente activa, incluye a quienes abandonaron la búsqueda de trabajo o laboran a tiempo parcial por el pesimismo existente.

Al respecto, el presidente Barack Obama reconoció que la economía no crea los lugares necesarios para enfrentar las grandes dificultades del mercado, para lo cual consideró indispensable fomentar el crecimiento empresarial. Reiteró la urgencia de acelerar el avance, mediante los recortes de impuestos a la clase media y la extensión de los subsidios a los cesantes. Con dos años en el poder, el elevado desempleo sigue siendo uno de los principales retos para la administración Obama y una de las causas de la desconfianza de los consumidores.

DECLARACIÓN DE MEDELLÍN. RATIFICACIÓN DE LOS PRINCIPIOS DE LA CARTA SOCIOLABORAL LATINOAMERICANA.

El XXIV Congreso de la Asociación de Abogados Laboralistas de trabajadores celebrado en Medellín, Colombia los días 19, 20 y 21 de noviembre de 2010, con el auspicio de la Asociación Latinoamericana de Abogados Laboralistas (ALAL), y como resultado de las intervenciones de conferencistas y panelistas, y del debate entre los participantes, aprueba por unanimidad la siguiente declaración:
El sistema capitalista, que desde el año 2008 está pasando por una de sus crisis más graves, pretende superarla con la vieja receta de hacer recaer sus consecuencias sobre las espaldas de los trabajadores, mientras billones de dólares se vuelcan al sistema financiero para salvar a los bancos de la debacle.
El fracaso de las recetas del neoliberalismo, que durante la década de los 90’ se paseó por todo el mundo como la ideología triunfante, no es un obstáculo para el lanzamiento de una nueva ofensiva contra los derechos de los trabajadores, a través de una mayor flexibilidad y desregulación laboral, o que se disfraza con los nuevos ropajes de la “flexiseguridad”, tal como ocurre hoy en Europa.
Lo anterior se suma a la flexibilidad de facto que se verifica en la mayoría de nuestros países, lo que significa la estrategia de divorciar la norma jurídica protectora de la realidad, planteando hipócritamente que lo que se debe hacer es ajustar dicha norma a esa realidad, en lugar de operar sobre ésta con voluntad transformadora.
La cruda descripción de lo que está ocurriendo en Colombia, México y España, que realizaron los expositores, permite corroborar que la globalización capitalista es una realidad que hoy se manifiesta mediante un ataque feroz a los diferentes niveles de tutela que tienen los trabajadores en nuestros países.
Es claro que la defensa de los intereses de la clase trabajadora no puede ser aislada, local o sectorizada. La respuesta ha de ser también global; y desde Latinoamérica esa respuesta se llama integración. Una integración que sea social, política y económica, tal como lo soñaron los héroes de nuestra independencia.
Por tal motivo, éste Congreso declara su apoyo a la Carta Sociolaboral Latinoamericana, aprobada por la ALAL el 23/10/09 en su DECLARACIÓN DE MÉXICO.
Porque ella es el punto de partida para iniciar el proceso de diseñar un modelo de relaciones laborales, desde los intereses de la clase trabajadora. Un modelo en el cual la persona que trabaja y su dignidad ocupen el centro del escenario. Un sistema de relaciones laborales de signo opuesto y contrario al que pretende aplicar el neoliberalismo, que es claramente inhumano.
Apoyamos la Carta Sociolaboral Latinoamericana, porque una vez debatida y aprobada por el movimiento obrero y aceptada por los gobiernos de la región, representa la posibilidad de que se plasme en un tratado internacional, que tenga jerarquía supra legal, colocando los derechos de los trabajadores a salvo de los flujos y reflujos históricos.
Apoyamos la Carta Sociolaboral Latinoamericana, porque ella nos muestra una luz al final del oscuro túnel de esta difícil coyuntura. Es, como ella misma dice, un punto de partida y una meta a alcanzar, que permite encauzar nuestras luchas para alcanzar un orden social solidario y con justicia social.
Ratificamos, en consecuencia, los 20 derechos y garantías laborales de la Carta, que para una mejor difusión transcribimos:
1)        Libre circulación de personas en el espacio comunitario, sin discriminación en razón de la nacionalidad y con igualdad de derechos;
2)        Relaciones laborales democráticas y sin discriminación de cualquier tipo, de manera tal que el trabajador, ciudadano en la sociedad, también lo sea en la empresa;
3)        Derecho a la verdad, y de información y consulta, en todos los temas relativos a la vida de la empresa que puedan afectar a los trabajadores;
4)        Derecho a un empleo estable, y prohibición y nulidad del despido arbitrario o sin causa;
5)        Derecho a un trabajo digno y de calidad que, como mínimo, responda  a las pautas de la Organización Internacional del Trabajo;
6)        Derecho a una retribución digna, que cubra todas las necesidades del trabajador y de su familia y que, además, tenga en cuenta los beneficios obtenidos por el empleador;
7)        Derecho a una real y efectiva jornada limitada de trabajo. Los Estados deberán ejercer con la energía necesaria y con los medios adecuados su Poder de Policía Laboral, para evitar toda trasgresión a los límites horarios máximos de labor;
8)        Derecho a la formación y capacitación profesional;
9)        Derecho a la Seguridad Social, que cubra las necesidades vitales del trabajador y de su familia, frente a las contingencias sociales que puedan afectar sus ingresos económicos. La Seguridad Social debe ser función indelegable del Estado, por lo que deberá revertirse el proceso de privatización que sufrieron nuestros países en la década del ´90;
10)     Institucionalización de una Renta Básica Ciudadana, como derecho de cada persona, sin importar su raza, sexo, edad, condición civil o social, de recibir una renta para atender sus necesidades vitales;
11)     Derecho a la efectiva protección de la salud y la vida del trabajador, frente a los riesgos del trabajo. La gestión del sistema de prevención y reparación de los daños causados por los siniestro laborales, no podrá estar en manos de operadores privados que actúen con fin de lucro;
12)     Derecho a la organización sindical libre y democrática;
13)     Derecho a la negociación colectiva, nacional y transnacional;
14)     Derecho de huelga, comprensivo de las diversas formas de presión y protesta, y sin restricciones reglamentarias que lo limiten o anulen;
15)     Protección laboral real y efectiva para los trabajadores afectados al servicio doméstico y al trabajo agrario;
16)     Garantía del cobro de los créditos laborales, estableciéndose la responsabilidad solidaria de todos los que en la cadena productiva se aprovechan o  benefician de la fuerza de trabajo asalariada;
17)     Creación de Fondos que cubran los casos de insolvencia patronal;
18)     Garantía de una Justicia especializada en Derecho del Trabajo, con un procedimiento que recepte el principio de protección;
19)     Tutela para los representantes y activistas sindicales contra cualquier represalia que pueda afectar a su familia, a su empleo o a sus condiciones laborales;
20)     Principio de progresividad, que significa no sólo la prohibición de retroceso social, sino el compromiso de los Estados de alcanzar progresivamente la plena efectividad de los derechos humanos laborales.

Asumimos el compromiso de impulsar, en nuestros respectivos ámbitos de actuación, la difusión y el debate de cada uno de estos puntos, especialmente entre los trabajadores y el movimiento obrero, para así poder alcanzar el diseño definitivo del modelo de sociedad al que ellos aspiran. También apoyamos la idea de la realización de una Jornada Mundial de Lucha por un Trabajo y un Salario Dignos, y por la plena vigencia de los Derechos Humanos Laborales.

Para finalizar y recordando las palabras de Gandhi, declaramos: Que las enormes   dificultades que enfrentamos en el presente y la cruel represión e impunidad, no nos harán bajar los brazos ni abandonar la lucha, y así, mañana cuando hablemos con nuestros hijos, será posible decirles que quizás no alcanzamos nuestros objetivos, incluso  podremos decirles que nos derrotaron, pero no podremos decirles, mirándolos a los ojos, que viven como viven porque no luchamos.

Medellín, 20 de noviembre de 2010.