sábado, 14 de abril de 2012

UNA VISIÓN DE LAS CRISIS GLOBALES DEL CAPITALISMO

He recibido por la Red de nuestro amigo Pedro Guglielmetti un artículo que no voy a incorporar completo, pero sí la siguiente parte que interesa a mi blog por su contenido. Los dejo con la lectura.

La complejidad de la crisis del capitalismo global por Oscar Ugarteche,

En este artículo se refiere a las etapas de las crisis financieras, pero me centro en el siguiente apartado del mismo por ser de nuestro interés y titulado como sigue:

Las crisis sociales: No hay justicia  

Hay al menos tres tipos de crisis sociales. La primera relacionada a las economías maduras y sus dificultades. En Estados Unidos y Europa no habrá empleo nuevo creciente sino que más bien éste se ha estancado dejando a las nuevas generaciones de profesionales y jóvenes no profesionales sin poder ingresar al mercado de trabajo. Esto afecta, según algunos, a la mitad de la población joven en algunos países. Al otro extremo, con la crisis en Estados Unidos, el 39% de los hogares había sido desempleado o estaba en paro, tenían un valor patrimonial negativo en su casa o habían estado en mora en los pagos de su casa, entre noviembre del 2008 y abril del 2010, según Hurd & Rohwedder [5] . Con los jubilados este problema se acentúa (OCDE, 2010) [6] . La consecuencia de todo lo anterior es una década entrante sin crecimiento económico y con malestar social en las economías que fueron las locomotoras de la economía mundial desde 1500 hasta el año 2007. Lo que se avizora es, por tanto, un cambio en la estructura de poder global y migración inversa análoga a fines del siglo XIX.

La segunda crisis social gira en torno a los conflictos medioambientales. En Asia, África y América Latina se pueden ver los mismos movimientos de resistencia a empresas mineras y petroleras que depredan el ambiente y pagan con contaminación. Todos saben lo mismo en simultáneo, porque en la era de la información, Internet juega un papel clave.

El tercer tipo de conflicto social es de los migrantes tratando de llegar al mundo desarrollado. Con la contracción económica, la xenofobia ha crecido y las represalias contra trabajadores extranjeros no documentados han llevado a extremos de militarización y violencia no vistos, salvo en los años 30. Solo en la frontera de Estados Unidos y México, hay 5,747 [7] muertos en menos de una década. Esto es, 82 veces más muertos al año que en la historia del muro de Berlín (200) en veintiocho años (1961-1989). El Mediterráneo pone 3 veces más muertos que la frontera norteamericana. [8]

Finalmente  

La crisis social derivada de la económica es la causa de la protesta de Los Indignados y de Occupy Wall St. El inicio estuvo en Túnez cuando Mohamad Al Bouazizi, un joven desempleado que se ganaba la vida como vendedor ambulante, fue impedido de operar en la calle. Según Al Jazeera, las protestas de Túnez fueron por desempleo y esas arrastraron todas las demás en el norte de África llegando ahora a Siria. ¿Es lo mismo el desempleo juvenil fruto de la crisis europea al desempleo creciente africano fruto del modelo económico? ¿La concentración del ingreso en el 1% que reclaman los occidentales no es acaso la misma que la del norte de África? Los beneficios del alza del precio del petróleo no llegan a la calle en África del Norte del mismo modo que no llegan los auges de las bolsas de valores la calle de Occidente.
- Oscar Ugarteche , economista peruano, trabaja en el Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM, México. Es presidente de ALAI y coordinador del Observatorio Económico de América Latina (OBELA) www.obela.org <http://www.obela.org/

martes, 10 de abril de 2012

NO TODO SE COMPARTE, PERO ES CIERTA LA INEQUIDAD DE GÉNERO.


 Ciertamente, hay inequidad, pero faltan países por nombrar donde hay mucho, pero mucho hecho a favor de la mujer y la equidad y no aparece entre los 154 investigados y ese es Cuba. Habría que analizar muchos datos de nuestro país para saber en qué lugar se encuentra.

Índice de Equidad de Género 2012: Ningún país tiene una brecha “aceptable”.
El IEG que todos los años elabora Social Watch mide la brecha entre hombres y mujeres en la educación, la participación económica y el empoderamiento político. El Índice es un promedio de las inequidades en esas tres dimensiones. En educación, calcula la brecha en la matrícula a todos los niveles; en participación económica, la diferencia en el ingreso y en el empleo; y en empoderamiento político, mide las diferencias en la presencia de hombres y mujeres en empleos altamente calificados y en cargos parlamentarios y ejecutivos de alto nivel.
El promedio mundial del IEG 2012 en materia de educación es de 71 puntos (“bajo”, según la escala del Índice), en participación económica es de 42 (“muy bajo”) y en empoderamiento político, de apenas 17 puntos (de nivel “crítico”).
La participación de las mujeres en la fuerza de trabajo es significativamente menor que la de los hombres. Ellas tienen también salarios sustancialmente más bajos por las mismas tareas y el porcentaje de las empleadas en trabajos vulnerables o irregulares es mayor que para los varones.
Además, como demuestra el estudio, la gran diferencia entre el resultado alcanzado en educación respecto de los calculados en materia de economía y política se verifica en cada uno de los 154 países considerados para la edición 2012 del IEG.
El índice mide la disparidad entre mujeres y hombres, no su bienestar. Un país donde todas las niñas y todos los niños acceden a la educación primaria recibirá un puntaje de 100 en este indicador, pero también otro país en el que un porcentaje elevado de los niños y la misma proporción de niñas sufren la exclusión escolar. Los 100 puntos no significan que la calidad de la educación en esos dos países sea igual, sino que en ambos las niñas no reciben menos educación que los niños.
El IEG 2012 también deja en evidencia que la falta de equidad no puede justificarse por la falta de recursos. El análisis de cada componente del índice en los diferentes países indica que, más allá del nivel de ingreso, cada nación puede reducir las desigualdades a través de políticas adecuadas.
Países con gran proporción de pobreza como Mongolia (81 puntos), Filipinas (76) y Nicaragua (74) lograron, sin embargo, altos niveles relativos de equidad de género. Por otra parte, países de elevado ingreso como Japón (57 puntos), Turquía y Arabia Saudita (ambos con 37 puntos) presentan amplias brechas de género. Esas cifras indican que le equidad de oportunidades es una meta que las distintas sociedades pueden y deben perseguir sin que influya en ello el poder económico.
Los cinco niveles en la brecha de género medida de acuerdo con el IEG son “crítico”, “muy bajo”, “bajo”, “medio” y “aceptable”. Cabe destacar que ningún país del mundo alcanza el mínimo de 91 puntos requerido para ubicarse en el nivel “aceptable”.
Europa y América del Norte, ambas con IEG promedio de 73 puntos (“bajo”), encabezan la lista de regiones. Sin embargo, de acuerdo con el estudio, no todos los países europeos tienen una buena calificación: Albania (55) y Turquía (45), por ejemplo, tienen una calificación inferior al promedio mundial de 57 (“muy bajo””).
Los promedios de Asia Oriental y el Pacífico (69), América Latina y el Caribe (68) y Asia Cental (63) son también “bajos”. África Subsahariana (52) y Medio Oriente y África Septentrional (43) están ambos en el nivel “muy bajo”, mientras Asia Meridional está en el escalón más bajo de la nómina con 39 puntos (nivel “crítico”)
De los 154 países computados, los que lograron mejor calificación en el IEG 2012 son Noruega (89), Finlandia (88), Islandia, Suecia (ambos con 87), Dinamarca (84), Nueva Zelanda (82), Mongolia y España (ambos con 81), todos ellos con un IEG “medio”.
Los cinco países en peor situación, según el IEG, son República del Congo (29), Níger (26), Chad (25), Yemen (24) y Afganistán (15). Los tres en peor situación en América Latina y el Caribe son El Salvador, con 62, Guatemala, con 49 y Haití, con 48.
Resultados contradictorios
En Mongolia, único país en desarrollo que alcanzó un IEG de nivel “medio”, rige para todos los partidos una cuota femenina de 20 por ciento en las candidaturas al parlamento, así como reglas para afianzar la igualdad entre hombres y mujeres en cuestiones de gobierno, derechos humanos y empleo en los sectores público y privado. Un comité creado por el Poder Ejecutivo elabora un plan quinquenal de equidad de género.
El director del no gubernamental Democracy Education Center, Undral Gombodorj, explicó que la Ley sobre Equidad de Género aprobada en febrero de 2011 “prohíbe explícitamente toda exclusión, restricción y discriminación contra las mujeres en cualquier ámbito”.
La legislación obliga al gobierno central, las autoridades locales, los partidos políticos, las empresas privadas y a los medios de comunicación a garantizar la equidad de género, y establece sanciones penales a quienes infrinjan estas normas.
España, con el mismo IEG que Mongolia, ha sufrido retrocesos desde que se computó el Índice, señaló Pablo Martínez Osés, de la coalición de la sociedad civil Plataforma 2015 y Más. “La alta puntuación de España se explica por medidas como la composición paritaria del gabinete hasta noviembre de 2011, modificada por el gobierno actual del Partido Popular”, en el cual hay cuatro ministras frente a 10 ministros, explicó.
“Los recortes del gasto público comienzan a hacerse visibles en las políticas de género”, y “la anunciada reforma de la Ley del Aborto constituye una amenaza a la autonomía de las mujeres, y un retroceso para los derechos sexuales y reproductivos”, agregó Osés. Por otra parte, las trabajadoras españolas reciben salarios 22 por ciento menores que los hombres por la misma tarea, según estadísticas oficiales.
En Italia, “algo comienza a avanzar”, dijo Jason Nardi, coordinador de Social Watch Italia. “La cuestión de la equidad de género no está cerrada en el mundo. Hay algunas mejoras en Brasil y en algunos países de Asia Central”, consideró.
“La discriminación continúa en el mercado mundial de trabajo. Las mujeres son víctimas de la crisis económica, pues ellas tienen relaciones laborales más débiles. La crisis podría representar una oportunidad de cambio y, como ciudadanos, debemos movilizarnos para exigir esos cambios”, enfatizó Nardi.
La equidad de género no depende de la riqueza económica de un país, evaluó João José Fernandes, director ejecutivo de la organización no gubernamental portuguesa Oikos-Cooperação e Desenvolvimento. “Portugal es más rico que Ruanda y más pobre que Francia, pero los tres países tienen el mismo IEG” de 77 puntos, explicó.
“En las últimas décadas, nuestro país logró avances destacables en materia de educación femenina. El desafío actual es alcanzar avances similares en las dimensiones económica y política”, concluyó Fernandes.
La representación política
La Asociación para la Educación y el Apoyo a las Candidatas (KA.DER) de Turquía reclamó para las elecciones de junio de 2011 una representación femenina de 50 por ciento en el Parlamento, pero apenas 14,2 por ciento de los escaños terminaron ocupados por mujeres. “Estamos cansadas de dar a conocer las mismas estadísticas todos los años.¿No sienten vergüenza?”, preguntó a los partidos políticos Çiğdem Aydın, de KA.DER. Entre los 26 integrantes del gabinete turco hay una sola mujer, la ministra de Familia y Políticas Sociales, Fatma Şahin.
“¿Qué vemos en Turquía? Violencia contra las mujeres, explotación del trabajo y de los cuerpos femeninos, pobreza femenina, desempleo femenino, niñas que se casan y que no van a la escuela”, resumió Aydın.
Mientras, el IEG “muy bajo” de Camboya puede explicarse, en buena medida, por la presión social que expulsa a las mujeres del sistema educativo, consideró Thida Khus, directora ejecutiva de la organización no gubernamental SILAKA.
“Muchas mujeres son pasadas por alto. Culturalmente, soportan mucha presión para sostener a la familia, y se ven forzadas a abandonar los estudios. El sistema de enseñanza no atiende las necesidades de esas niñas”, agregó Khus, quien reclamó al gobierno una reforma de sus políticas macroeconómica y educativa para evitar la deserción femenina.
A pesar de que el gobierno de Brasil es presidido por una mujer, Dilma Roussef, el puntaje más bajo de su IEG correspondió a la dimensión política (43 puntos). Pocas mujeres participan en ese ámbito, y los obstáculos que deben superar para hacerlo son “la peor expresión del patriarcado” después de la violencia de género, dijo Silvia Camurça, de la Articulação de Mulheres Brasileiras (AMB).
Las mujeres “tenemos dos años de estudios más que los hombres, pero continuamos ganando menos que ellos”, explicó Camurça. El salario de las brasileñas equivale a 70 por ciento del que reciben los hombres por la misma tarea, “mientras que en otros países alcanza 80, 85 por ciento”, sostuvo, por lo que “la educación no nos ha garantizado más ingresos”.
El puntaje “muy bajo” alcanzado por Zambia según el IEG indica que el país africano debe abordar urgentemente la inequidad de género, advirtió la directora ejecutiva de Women for Change, Emily Joy Sikazwe. “El desarrollo humano le seguirá siendo esquivo al país por mucho tiempo si las mujeres continúan siendo dejadas de lado”, indicó la experta.
“Mientras se acerca aceleradamente el plazo para el cumplimiento del tercer Objetivo de Desarrollo para el Milenio (promover la equidad de género y empoderar a las mujeres), Zambia corre el riesgo de quedar avergonzada ante los ojos del mundo con este deplorable panorama”, concluyó Sikazwe.
Social Watch está presente en todas las regiones del mundo. Esta red de organizaciones de la sociedad civil lucha por la erradicación de la pobreza y de sus causas, por la eliminación de todas las formas de discriminación y de racismo, para garantizar una distribución equitativa de la riqueza y para consagrar el respeto efectivo de los derechos humanos.

POR SUIMPORTANCIA PUBLICO EL SIGUIENTE ARTÍCULO. ES CIERTO. QUEDA MUCHO POR RESOLVER AÚN...


Violencia contra la mujer, queda mucho por resolver en Latinoamérica                                                                                                

Por Cira Rodríguez César *

La Habana (PL) Latinoamérica tiene mucho que resolver en el combate a la violencia contra la mujer, pues en sus países el 90 por ciento de los casos quedan impunes, según datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).

 Las razones son varias: las víctimas temen y callan, en muchas ocasiones dependen económicamente de quienes la maltratan, la confianza en las autoridades es baja y no todas las mujeres dominan el castellano, la lengua oficial. Encontrar personas a las que dirigirse resulta complicado cuando la cuestión está tan cargada de tabúes, ya que la cultura de algunos lugares acepta la violencia intrafamiliar. Por esos motivos, actualmente una de cada tres mujeres en la región sufre algún tipo de violencia física y un 16 por ciento ha sido víctima de violencia sexual alguna vez en su vida, de acuerdo con investigaciones de la Organización de Naciones Unidas (ONU).

A pesar de algunos avances en materia de igualdad de géneros, la violencia doméstica contra las mujeres sigue siendo común en Latinoamérica, en opinión de Moni Pizani, representante de ONU-Mujeres para el continente. Tales cifras aparecen en el informe El Progreso de las Mujeres en el Mundo, en el cual se afirma que la violencia contra las féminas se produce a pesar de que el 97 por ciento de los países de la región han aprobado leyes contra la intimidación de género.

Junto a esas acciones legales, el maltrato poco a poco va gozando de menos aceptación social al no justificarse en ningún caso, por ejemplo, que un hombre golpee a su esposa, aunque muchos aún piensen lo contrario. Menos de la mitad de las legislaciones aprobadas penalizan explícitamente la violencia dentro del matrimonio.

No obstante, el panorama va cambiando: las mujeres ya se atreven a denunciar los agravios y ultrajes, pero las cifras siguen muy altas y ratifican que se requieren políticas, recursos y códigos para garantizarle a las féminas una mejor representación social. Para ONU-Mujeres las instituciones gubernamentales, la policía y los tribunales deben velar por la presencia de mujeres en el parlamento, en la primera línea del poder judicial y en el resto del quehacer político, social y económico, lo que ayudaría a un mayor respeto de sus derechos.

DISCRIMINACION LABORAL

Otra de las violaciones más comunes es la discriminación en el ámbito laboral. Hoy el 53 por ciento de la mano de obra en América Latina y el Caribe está conformada por mujeres, quienes además son mayoría en las universidades. Sin embargo, la brecha salarial es notable y en algunos países reciben hasta un salario 40 por ciento inferior al de un hombre por el mismo puesto de trabajo. Las mujeres, salvo algunas excepciones, están relegadas a puestos secundarios, niveles inferiores de toma de decisiones, no cuentan con seguridad social y existe discriminación hacia las embarazadas o lactantes.

Asimismo, siguen sin tener igualdad frente a los hombres en puestos importantes, por ejemplo, el porcentaje de mujeres en los parlamentos actualmente es de 19,5 por ciento y están muy poco representadas en los ministerios de las áreas política y económica, según cifras de ONU Mujeres.

De ahí que se pueda afirmar que la violencia contra las féminas es estructural y constituye una violación a sus derechos humanos, lo cual es a su vez una manifestación de la jerarquía social en donde los hombres son beneficiados por encima de ellas, y para mantenerlas en esa posición subordinada utilizan diversos mecanismos de agresión.

Psicólogos, sociólogos y politólogos coinciden en que ese orden jerárquico es producto de procesos culturales arraigados en las sociedades, traducido en subvaloración -asimilada por el hombre, incluso por un gran número de mujeres- que ideológicamente justifica la discriminación, exclusión y violencia sistemática, tanto privada como pública.

En este contexto cobran especial importancia las organizaciones de mujeres que denuncian, se oponen y luchan en contra de esas concepciones en todas las esferas de la sociedad, con una tenaz resistencia en todos los rincones del continente.

Los avances que se han tenido en las leyes de muchos países son producto del esfuerzo de esas organizaciones, de los organismos de derechos humanos y de muchos gobiernos de la región, identificados con la plena igualdad y participación de la mujer en el quehacer de sus naciones.

En estos esfuerzos sobresale la creación de Ministerios de la Mujer y de consejos de féminas en los barrios y en los caseríos en países como Perú y Venezuela, en este último muy identificadas e integradas al desarrollo de las misiones sociales de la Revolución Bolivariana. Venezuela creó en 1999 el Instituto Nacional de la Mujer, en 2007 promulgó la Ley Orgánica sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, y por último, en 2009, el Ministerio del Poder Popular para la Mujer y la Igualdad de Género.

También sobresale el establecimiento por la Fiscalía General de la República de 52 fiscalías especializadas a nivel nacional, para recibir las denuncias de casos violencia de género, además el Tribunal Supremo de Justicia aprobó tribunales de violencia contra la mujer en siete estados y ocho en Caracas.

En Perú esa cartera funciona desde 1996, la cual en 2007 aprobó la ley de Igualdad de Oportunidades para fijar en todos los poderes y niveles del gobierno la equidad de oportunidades, pues el país andino es el cuarto de una lista de 18 países de Latinoamérica y Caribe donde las mujeres sufren discriminación salarial.

COMPLEJIDAD Y MAGNITUD

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) calcula que el costo de la violencia doméstica es de 15 mil millones de dólares en Latinoamérica, lo que representa una inversión del dos por ciento anual del Producto Bruto Interno para atender sus efectos.

Dichos gastos incluyen los servicios para tratar y apoyar a las víctimas y a sus hijos y el enjuiciamiento a los agresores; además tienen en cuenta la pérdida de empleo y productividad, al igual que los costos relacionados con el dolor y sufrimiento humanos.

En general, todas las formas de violencia sexista tienen altísimos costos en la salud de las mujeres, los que aún no han sido lo suficientemente dimensionados. Como promedio, se estima que las mujeres víctimas de este tipo de intimidación necesitan más intervenciones quirúrgicas, hospitalizaciones, atenciones médicas, medicamentos y tratamientos post-traumáticos de tipo psiquiátrico, que otras con alguna enfermedad o dolencia.

Por ello urge reconocer la complejidad y magnitud de este fenómeno que adopta distintos rostros: abusos sexuales, violación e incesto, maltrato en la relación de pareja, amenazas e insultos, acoso y coerción sexual, explotación y tráfico sexual, esclavitud y violencia psicológica y económica. A esto se han agregado en los últimos años las violencias vinculadas a la tecnología de las comunicaciones, por ejemplo, la pornografía y las redes pedófilas en Internet.

Todas ellas, sin excepción, tienen un alto costo en términos de la salud integral de las féminas afectadas, con daños que pueden ser inmediatos y que en muchos casos tienen consecuencias fatales o incluso para toda la vida.

De hecho, el número de feminicidios ha crecido en los últimos años en países de América Latina y el Caribe como México y Guatemala (los casos más emblemáticos), Chile, Costa Rica y Argentina, entre otros. Es así que la violencia contra este sector poblacional no se limita a una cultura, región o país específico, ni a un tipo particular de mujeres. Sus raíces subyacen históricamente en las relaciones desiguales frente al hombre y en la persistente discriminación.

Por sus graves efectos sanitarios, así como por la incidencia y el daño severo que ocasiona en la sociedad, la violencia contra las mujeres ha sido declarada un problema de salud pública. La consideran así la Organización Mundial de la Salud y la Organización Panamericana de la Salud, entre otros organismos, dejando de ser tan solo una seria violación de derechos humanos bajo los tratados internacionales.

martes, 3 de abril de 2012

CON ESTA PARTE DE LAS REFLEXIONES ES SUFICIENTE PARA "REFLEXIONAR"


REFLEXIONES DEL COMPAÑERO FIDEL
El mundo maravilloso del capitalismo
(Tomado de CubaDebate)

La búsqueda de la verdad política siempre será una tarea dura, aun en nuestros tiempos cuando la ciencia ha puesto en nuestras manos un gran número de conocimientos. Uno de los más importantes fue conocer y estudiar el fabuloso poder de la energía contenida en la materia.
El descubridor de esa energía y su posible empleo era un hombre pacífico y bonachón que, a pesar de su repudio a la violencia y a la guerra, solicitó su desarrollo a Estados Unidos, presidido entonces por Franklin D. Roosevelt, de conocida posición antifascista, líder de un país capitalista en profunda crisis, que había contribuido a salvar con fuertes medidas que le ganaron el odio de la extrema derecha de su propia clase. Hoy ese Estado impone al mundo la más brutal y peligrosa tiranía que ha conocido nuestra frágil especie.
Los despachos procedentes de Estados Unidos y sus aliados de la OTAN se refieren a las fechorías cometidas por ellos y sus cómplices. Las ciudades más importantes de Estados Unidos y de Europa reflejan constantes batallas campales entre los manifestantes y la policía bien entrenada y alimentada, con carros blindados y escafandras, repartiendo golpes, patadas y gases contra mujeres y hombres, torciendo manos y cuellos de jóvenes y viejos, mostrando al mundo las cobardes acciones que se cometen contra los derechos y la vida de los ciudadanos de sus propios países.
¿Hasta cuándo pueden durar semejantes barbaries?
Para no ser extenso, ya que estas tragedias se irán presentando cada vez más por la televisión y la prensa en general, y serán como el pan que cada día se niega a los que menos tienen, citaré el despacho cablegráfico, recibido hoy, de una importante agencia de noticias occidental:
"Buena parte de las costas japonesas del Pacífico podrían quedar inundadas por una ola gigantesca superior a los 34 metros (112 pies) si se produjera un sismo poderoso, según los cálculos revisados de un panel del gobierno.

AUNQUE MI BLOG NO SEA POLÍTICO, SÍ TIENE UN CONTENIDO REVOLUCIONARIO

  Felicito al Presidente Correa por una decisión de esta naturaleza.

Correa confirma que no asistirá a Cumbre de las Américas
QUITO, 2 de abril. — El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, confirmó hoy que mientras sea jefe de Estado de este país no volverá a asistir a ninguna "Cumbre de las Américas", hasta que se tomen las decisiones que la Patria Grande exige.
En carta hecha pública por medios oficiales, dirigida al jefe de Estado de Colombia, Juan Manuel Santos, Correa señaló que valora y agradece profundamente la gentil y reiterada invitación a la VI Cumbre de las Américas, en Cartagena de Indias, el 14 y 15 de abril.
Lamentablemente, explicó, pese a que en la V Cumbre de las Américas, celebrada en Trinidad y Tobago del 17 al 19 de abril del 2009, se rechazó la incomprensible exclusión de Cuba de las cumbres americanas, una vez más, este país hermano no ha sido invitado.
Enfatizó Correa que es "inaceptable que en estas cumbres se soslayen temas tan fundamentales como el inhumano bloqueo a Cuba, así como la aberrante colonización de las Islas Malvinas, los cuales han merecido el rechazo casi unánime de las naciones del mundo".
Respecto a la Cumbre de las Américas sostuvo que, por definición, no puede denominarse así una reunión de la cual un país americano es intencional e injustificadamente relegado.
Se ha hablado de "falta de consenso", pero todos sabemos que se trata del veto de países hegemónicos, situación intolerable en nuestra América del siglo XXI, enfatizó.
"Jamás buscaríamos ocasionar el más mínimo problema ni a su Gobierno ni a nuestra querida Colombia. Se trata, como decía Bolívar, de sentir verdaderamente que la Patria es América, y en algún momento comenzar a denunciar y enfrentar con fuerza estas, repito, intolerables y hasta aberrantes situaciones".
Correa afirmó tener la esperanza de que la ausencia de Ecuador sea una cordial invitación a debatir lo esencial y a actuar en consecuencia, ratificando el aprecio y respeto que siente por todos sus colegas, jefas y jefes de Estado del continente. (PL)

PONGO A DISPOSICIÓN DE TODOS Y TODAS INFORMACIÓN DE CUBADEBATE.


Huelga General en España: de la rabia espontánea al Pueblo organizado

Hay veces en que una pequeña sonrisa se dibuja en el rostro sombrío, como una ventana de esperanza para reforzarse, para encarar un futuro que, a priori, se presenta cubierto de negros nubarrones. Hemos pasado de la euforia del despertar de las movilizaciones del 15-M, a la depresión del bucle de manifestaciones masivas que no están cambiando nada. Una especie de ciclotimia entre la novedad venturosa de la lucha compartida por cientos de miles de personas y el jarro de agua fría que ha supuesto la mayoría absoluta lograda por el PP en tres elecciones seguidas.
Y justo en el momento más inesperado, sorprendiendo a todólogos y supuestos expertos, se produce un vuelco electoral que castiga a los dos grandes partidos en Andalucía y Asturias y una Huelga General de notable alto acompañada de multitudinarias movilizaciones en todo el país. Digo huelga de notable, porque si bien no fue la más grande que se ha conocido, tampoco fue el fracaso que auguraban los medios de la extrema derecha mediática y el propio Gobierno con sus campañas goebbelianas contra el sindicalismo, en el marco de una situación laboral precarizada y con la amenaza del despido como arma desmovilizadora.
Aún así, y comparando las cifras de huelga y manifestaciones, queda claro que la gente que no pudo hacer huelga por miedo y coacción sí asistió masivamente a unas manifestaciones que consiguieron aunar las diferentes sensibilidades de la izquierda en una muestra de unidad en la acción que pone sobre la mesa una potencialidad clara.
Fue esperanzador ver tomar la calle al viejo sindicalista y a las gentes del 15-M, sindicatos alternativos encabezando manifestaciones de decenas de miles o familias de toda condición participando en una movilización que supone un órdago contra el modelo neoliberal al servicio de la mafia financiera que gobierna desde Bruselas.
Es cierto que solo con esas manifestaciones no se cambia nada más que el ánimo, pero pueden ser el pistoletazo de salida para un movimiento que sea el embrión de una corriente que conduzca hacia la anhelada puesta en común en torno a un proceso de recuperación de la posibilidad transformadora de la izquierda.
Hace tiempo que estábamos fuera de juego, que habíamos perdido el discurso movilizador, que no éramos capaces de presentarnos como alternativa real ni dar soluciones a los problemas de las personas. Y el primer paso, en mi opinión, es la revalorización, el rearme interno junto a nuestros iguales, que por cientos de miles decimos en la calle “basta”.
Ilusión, respeto, unidad en torno a metas claras y, ojalá, las cúpulas de los grandes sindicatos se planteen, al menos, la recuperación de una combatividad que olvidaron en las alfombras y los despachos. El ataque es duro y con intención de no hacer heridos ni prisioneros y sería un suicidio pensar que se puede llegar a la cohabitación con el poder financiero desatado. Esto sería el certificado de defunción sindical, la desafección total con una calle en pie de guerra que no entenderá el compadreo con los mismos que nos están llevando a la exclusión y al empobrecimiento general.
Ni maximalismo estéril ni entreguismo vergonzante deben ser los lemas que muevan esta campaña de movilización que tiene que ser sostenida en el tiempo y con intensidad creciente. Hacer del 29-M una excepción sin continuidad supone retornar al circulo vicioso de la euforia que da paso a la depresión con resultado final de derrota. Y no podemos permitirlo, nos jugamos demasiado para seguir perdiendo. Porque la derrota total existe y si nos vencen del todo pasaremos a la condición del prisionero o del esclavo, la pax neofeudal reinará con todo su sufrimiento, por muchos años.
Latinoamérica enseña muchas cosas: desde la recuperación de su soberanía actual hasta la debacle social, la violencia y el hambre cuando el capital financiero gobernaba por medio de gobiernos títeres. Ojalá sepamos ahorrar ese tiempo precioso, sin regalarlo al inclemente enemigo, para organizarnos de manera plural y diversa.
La energía está ahí, nos toca pasar de la rabia espontánea a ser PUEBLO ORGANIZADO.