jueves, 21 de abril de 2016

EL PROGRESO DE LAS MUJERES EN EL MUNDO 2015-2016: TRANSFORMAR LAS ECONOMÍAS PARA REALIZAR LOS DERECHOS



Repleto de análisis y datos, este emblemático informe de ONU Mujeres se presentó el pasado 27 de abril en siete ciudades de todo el mundo.

El informe examina detenidamente cómo sería la economía si realmente fuese en beneficio de todas y todos. Asimismo, refleja cómo la agenda económica alternativa que describe no sólo crearía sociedades más justas, sino que también generaría nuevos sectores de empleo, por ejemplo, en la economía relacionada con los cuidados.
El documento se publica en un momento en el que la comunidad internacional se reúne para definir una nueva agenda transformadora a favor del desarrollo sostenible, y aparece 20 años después de la histórica Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer celebrada en Beijing, China, que estableció una serie de objetivos ambiciosos para promover la igualdad de género.

El progreso de las mujeres en el mundo 2015-2016: transformar las economías para realizar los derechos

Este documento propone una visión de la economía que incluya a las mujeres y beneficie a la sociedad en su conjunto.  El informe global fue presentado en simultáneo en 7 ciudades. México es la sede del lanzamiento para América Latina y el Caribe.

El informe pone de relieve cómo las economías han fallado en garantizarles a las mujeres su empoderamiento y el pleno ejercicio de sus derechos económicos y sociales, tanto en países ricos como en países pobres. Plantea además que la transformación de las economías para lograr que los derechos de las mujeres sean una realidad es posible mediante la formulación de políticas económicas y de derechos humanos que promuevan cambios de gran alcance.

En el informe, ONU Mujeres presenta la visión de una economía mundial en que las mujeres tengan acceso igualitario a los recursos productivos como el empleo de calidad, el crédito, la tecnología o la propiedad, a la protección social, incluyendo servicios de cuidado, y que también les garantice ingresos suficientes para lograr un nivel de vida adecuado. Esta visión eliminaría los estereotipos sobre lo que las mujeres y los hombres pueden y deben hacer y garantizaría que las mujeres puedan trabajar y vivir sin sufrir violencia.

Para ello, basado en evidencia y ejemplos de políticas que ya están produciendo cambios, el Informe presenta 10 recomendaciones clave para avanzar hacia una economía que asegure a las mujeres su empoderamiento y el ejercicio de sus derechos y, además, sea beneficiosa para la sociedad en su conjunto y para el desarrollo sostenible en cada país y en el mundo.

Sin embargo, los datos y análisis presentados revelan que esta visión aún está muy lejos de la realidad. A nivel mundial, sólo la mitad de las mujeres forma parte de la fuerza laboral, en comparación con las tres cuartas partes de los hombres. La participación de las mujeres de América Latina y el Caribe en el mercado de trabajo experimentó el mayor aumento entre todas las regiones a nivel global, de 40 a 54 por ciento entre 1990 y 2013; pero aún muy lejos de la participación de los hombres (80%). Adicionalmente, en la región, el 59 por ciento de los empleos de las mujeres se ubica en el sector informal, sin amparo de la legislación laboral ni protección social, al tiempo que 17 de cada 100 mujeres latinoamericanas económicamente activas son trabajadoras domésticas remuneradas.

El informe también pone de relieve las brechas persistentes en las remuneraciones de hombres y mujeres: a nivel mundial las mujeres cobran en promedio un 24 por ciento menos que los hombres; en América Latina y el Caribe esta cifra es del 19 por ciento.

Entretanto, el trabajo doméstico y de cuidado no remunerado sigue recayendo de manera desproporcionada sobre las mujeres. En los países de la región que cuentan con encuestas de uso del tiempo, se evidencia que las mujeres realizan entre dos y cinco veces más trabajo de cuidados y doméstico no remunerado que los hombres, lo que les limita sus oportunidades educativas, laborales y les deja menos tiempo para el descanso, ocio o participación política.

PUBLICO UNA SERIE DE TRABAJOS SOBRE IGUALDAD DE GÉNERO EN EL TRABAJO

En mi calidad de Secretaria de la ALAL para la Mujer, voy a dedicar algunos trabajos en mi blog para tratar el tema del enfoque de género en las relaciones de trabajo, igualdad y no discriminación en el empleo y todo aquello que pueda ilustrar desde diferentes posiciones la situación actual de la mujer en el mundo del trabajo, incluyendo la agenda post 2015 y su objetivo de la igualdad de género.



Cuando las mujeres están mejor, el mundo es un lugar mejor para todos. Teniendo presente esta realidad, 193 países incluyeron la igualdad de género como elemento central en la recién adoptada Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible  de las Naciones Unidas. Como resultado, los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) comprenden metas sensibles al género y el Objetivo 5 “lograr la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y las niñas”, sigue siendo una prioridad independiente.

A pesar de los progresos alcanzados en ámbitos como la educación y la mortalidad materna, el mundo no ha logrado equiparar los empleos, los salarios y las condiciones de trabajo de las mujeres con los de los hombres. A nivel mundial, la tasa de participación de las mujeres en la fuerza de trabajo es de 50 por ciento, frente a 77 por ciento para los hombres. No obstante, no es suficiente que un número mayor de mujeres entren en el mercado laboral. La calidad de los empleos es primordial.

En el mundo, las mujeres ganan aproximadamente 77 por ciento que los hombres y siguen siendo asumiendo la mayor carga de las tareas del hogar y de las responsabilidades familiares. Si bien 51 por ciento de los Estados miembros de la OIT otorgan al menos 14 semanas de licencia por maternidad, millones de mujeres aún no se benefician del derecho fundamental de una protección adecuada de la maternidad.

Muchas mujeres están expuestas a la violencia en el hogar o en el trabajo. La violencia en el trabajo incide sobre la capacidad de las mujeres de acceder a un empleo y de mantenerlo, y esto afecta su productividad. Las mujeres están subrepresentadas en las posiciones de toma de decisiones y, si bien las mujeres dirigen más de 30 por ciento de todas las empresas, tienden a estar concentradas en micro y pequeñas empresas, y ocupan sólo 19 por ciento de los puestos de los consejos directivos de las grandes empresas. Sólo 5 por ciento de los directores ejecutivos de las principales empresas del mundo son mujeres. Es decir, queda mucho por hacer.
Aprovechar todo el potencial que el mundo ofrece
Las tradiciones culturales y las condiciones económicas no pueden excusar la discriminación y otras violaciones de los derechos humanos. Los países, de bajos y altos ingresos, ya no pueden seguir desaprovechando el potencial social y económico que representa la igualdad de género. Investigaciones recientes muestran que si las mujeres participasen en la economía de la misma manera que los hombres, el PIB anual mundial aumentaría de 28 billones (millones de millones) de dólares, o 26 por ciento, en 2025. Si el dinero tiene la última palabra, las personas deberían escuchar estas cifras extraordinarias.

Son necesarias políticas ambiciosas que logren transformar las normas y las relaciones de género en la sociedad y en el trabajo y, que por lo tanto, aborden las desigualdades estructurales. Los Convenios en materia de igualdad de la OIT, que abordan la discriminación, la igualdad de remuneración por un trabajo de igual valor, la protección de la maternidad y las medidas de conciliación trabajo-familia, incluyendo el acceso al permiso parental así como a servicios sociales de cuidado de calidad y asequibles para los familiares dependientes, proporcionan la hoja de ruta para la acción. Algunas normas recientes particularmente pertinentes también promueven el trabajo decente para los trabajadores domésticos, la creación de pisos de protección social y la formalización de la economía informal.

Cada vez son más los países que adoptan políticas públicas dirigidas a abordar las causas y las consecuencias de la desigualdad de género y la discriminación en todos los ámbitos de la vida. “Compartir las tareas de cuidado” ha sido uno de los puntos centrales de estas medidas.

Por ejemplo, en Chile, después de una campaña para promover la presencia de los padres durante el nacimiento de un hijo, la proporción de mujeres que notificó la presencia de un compañero de parto, casi siempre el padre, aumentó de 20,5 por ciento en 2001 a 71 por ciento en 2008. En Francia, las parejas de una mujer embarazada disfrutan de un permiso para ausentarse del trabajo para asistir a tres exámenes médicos. Paraguay acaba de extender el permiso de paternidad de 3 a 15 días. En Etiopía, el Programa red de seguridad productiva comprende la concesión de tiempo libre durante el embarazo y la lactancia, guarderías en el lugar de trabajo y horarios flexibles de trabajo de manera que los padres puedan conciliar el trabajo remunerado y el de prestación de cuidados.
Valorar el trabajo de las mujeres
No habrá igualdad de género hasta que no se dé el justo valor al trabajo que realizan las mujeres y se están tomando medidas para hacer frente a esta cuestión. En Portugal, por ejemplo, un comité sectorial tripartito elaboró un método de evaluación de empleos que ayudó a reducir la brecha salarial de género al abordar la discriminación contra las mujeres en los empleos donde predominan las mujeres que eran tradicionalmente subestimados. En los Países Bajos, la ley protege las condiciones de trabajo de los trabajadores a tiempo parcial “marginal”, que en su mayoría son mujeres.

La OIT tiene un papel determinante que desempeñar en la promoción de la evolución hacia la igualdad de género en el trabajo. En el marco de la preparación del Centenario de la OIT y como elemento esencial de su compromiso con los objetivos de desarrollo sostenible, la organización estableció la
Iniciativa del centenario sobre las mujeres en el trabajo .

Como declaró el Director General de la OIT, Guy Ryder, en ocasión del Día Internacional de la Mujer: “Es indispensable promover empleos decentes para las mujeres de esta generación y de la próxima generación... Es una cuestión de derechos, de lo que es justo para las mujeres y necesario para el desarrollo sostenible”.

El Objetivo 5 puede ser alcanzado. Existen las pruebas y también los compromisos. Llegó el momento de pasar a la acción e invertir en las mujeres.
Etiquetas: trabajo decente, desarrollo humano, desarrollo sostenible, igualdad de género, sistema de la ONU

EN CUBA, MUJERES Y HOMBRES COBRAN EL MISMO SALARIO TARIFADO CUANDO DESEMPEÑAN EL MISMO CARGO.

Continúa brecha salarial entre hombres y mujeres (+ Infografía)


Foto: The Huffington Post.
Los progresos alcanzados en los últimos 20 años para reducir la brecha salarial entre hombres y mujeres no son suficientes. Foto: The Huffington Post.
Dos décadas después de que la mayor reunión de mujeres a nivel mundial adoptara un programa ambicioso para promover la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres, la situación apenas ha mejorado con respecto a la igualdad en el trabajo.
“Las mujeres que trabajan, ¿se encuentran en una posición mejor que hace 20 años?”, dijo el Director General de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Guy Ryder. “La respuesta es un sí condicional. ¿Este progreso ha satisfecho nuestras expectativas? La respuesta es decididamente no. Necesitamos ser innovadores para reformular el debate y concentrarnos en garantizar los derechos de las mujeres en el trabajo, promover la igualdad de género y el empoderamiento económico de las mujeres”.
Los progresos alcanzados en la puesta en práctica de la Declaración y la Plataforma de Acción adoptados en la Cuarta Conferencia de la Mujer en Beijing en 1995 son heterogéneos, señala la OIT en una nota informativa preparada para el Día Internacional de la Mujer .
Al mismo tiempo, la OIT ha publicado un nuevo documento de trabajo sobre la “brecha salarial relacionada con la maternidad”, que además con frecuencia penaliza a las mujeres por encima de la diferencia salarial que ya experimentan.
De acuerdo con The motherhood pay gap: A review of the issues, theory and international evidence (La brecha salarial relacionada con la maternidad: Un análisis de los problemas, teorías y datos internacionales), las madres con frecuencia ganan menos que las mujeres sin hijos, según el lugar dónde viven y cuántos niños tienen.

Algunos avances, varios desafíos

En términos de políticas, legislación y ratificación de las normas internacionales del trabajo, se han registrado avances importantes. En 1995, por ejemplo, 126 Estados miembros de la OIT habían ratificado el Convenio sobre igualdad de remuneración, 1951 (núm. 100) y 122 el Convenio sobre la discriminación (empleo y ocupación), 1958 (núm. 111) . Hoy en día, las cifras son 171 y 172, respectivamente.
Sin embargo, las mujeres siguen enfrentando una discriminación y desigualdad generalizadas en el lugar de trabajo. En la mayoría de las regiones del mundo, las mujeres con frecuencia ocupan empleos infravalorados y mal remunerados; carecen de acceso a la educación, la formación o las oportunidades de trabajo; tienen un poder limitado de negociación y de toma de decisiones, y siguen cargando con la responsabilidad de la mayor parte del trabajo doméstico no remunerado.
A nivel mundial, la disparidad de las tasas de participación en el mercado laboral entre hombres y mujeres disminuyó sólo ligeramente desde 1995. En la actualidad, alrededor de 50 por ciento del total de las mujeres trabaja, frente a 77 por ciento de los hombres. En 1995, estas cifras eran de 52 por ciento y 80 por ciento respectivamente. Se estima que reducir la brecha de la participación entre los hombres y las mujeres en los países del G20 para 2025 incorporaría a más de 100 millones de mujeres a la fuerza laboral.
El acceso a la protección de la maternidad ha mejorado, aunque muchas mujeres todavía están excluidas. Si bien, a nivel mundial, el porcentaje de países que ofrecen 14 semanas o más de licencia por maternidad, ha aumentado de 38 por ciento a 51 por ciento, más de 800 millones de trabajadoras, o 41 por ciento de todas las mujeres, aún no tienen una cobertura de adecuada de la maternidad.
Al mismo tiempo, los Estados reconocen cada vez más las responsabilidades familiares de los hombres. En 1994, 28 por ciento de los países examinados ofrecía alguna forma de licencia parental. Para 2013, esta cifra llegó a 47 por ciento.
Hoy día, las mujeres son propietarias y dirigen más de 30 por ciento de todas las empresas, pero tienden a estar concentradas en las micros y pequeñas empresas. Las mujeres ocupan puestos en los consejos de administración del 19 por ciento de las empresas a nivel mundial, y sólo cinco por ciento o menos de los directores ejecutivos de las mayores empresas del mundo son mujeres.
Si bien los hombres comienzan a asumir más responsabilidades familiares, las mujeres siguen realizando la mayor parte del trabajo de cuidado, lo cual limita con frecuencia su acceso a un empleo remunerado del todo, o las confina en empleos a tiempo parcial, que en general no son tan bien remunerados. Por ejemplo, en la Unión Europea (UE), las mujeres dedican un promedio de 26 horas semanales a las actividades domésticas y de cuidado, frente a las nueve horas para los hombres.
La violencia sigue siendo un factor que mina la dignidad de las mujeres y el acceso al trabajo decente. Alrededor de 35 por ciento de las mujeres son víctimas de violencia física y/o sexual, que afecta su asistencia al trabajo.
Aún persiste la brecha salarial de género, tanto para las mujeres con y sin hijos. En general, las mujeres ganan en promedio 77 por ciento de lo que ganan los hombres, con la diferencia absoluta que se amplia para las mujeres mejor remuneradas. La OIT señala que al ritmo actual, sin una acción dirigida, la igualdad salarial entre hombres y mujeres no será alcanzada antes de 2086, es decir, dentro de al menos 71 años.
Además, la OIT sostiene que al parecer la diferencia de remuneración no ajustada relacionada con la maternidad tiende a ser mayor en los países en desarrollo que en los países desarrollados.
A nivel mundial, la brecha salarial relacionada con la maternidad aumenta con el número de niños que tiene la mujer. En muchos países europeos, por ejemplo, un solo hijo tiene sólo un pequeño efecto negativo, pero las mujeres con dos y, sobre todo, tres hijos experimentan una sanción salarial. En los países en desarrollo, los datos sugieren que el sexo de los hijos también puede ser importante, ya que es más probable que las hijas ayuden con las tareas domésticas y de cuidado, reduciendo la brecha relacionada con la maternidad.
“La conclusión principal 20 años después de la Conferencia de Beijing es que, a pesar de los progresos marginales, tendrán que pasar años o décadas antes de que las mujeres disfruten de los mismos derechos que los hombres en el trabajo”, declaró Shauna Olney, Jefa del Servicio de género, igualdad y diversidad de la OIT.
“La OIT lanzó la iniciativa del Centenario las mujeres en el trabajo a fin de acelerar sus esfuerzos dirigidos a apoyar la acción mundial para hacer frente a este desafío y cumplir con el programa de transformación sobre igualdad de género y empoderamiento de las mujeres establecido en los objetivos de desarrollo sostenibles propuestos por la ONU. Este cambio no se producirá de manera automática. Para que esto ocurra, son necesarias intervenciones políticas específicas, concretas y valientes”.
Ni los países más "desarrollados" escapan de este problema. Se muestran datos de la desigualdad laboral en la Unión Europea. Autor: The Huffington Post.
Ni los países más “desarrollados” escapan de este problema. Se muestran datos de la desigualdad laboral en la Unión Europea. Autor: The Huffington Post.
(Con información de OIT Noticias)

LA IMPUNIDAD NO PUEDE SEGUIR HACIENDO MELLA EN LA VIDA DE LAS MUJERES POR EL SOLO HECHO DEL GÉNERO

Naciones Unidas: Se reducen los feminicidios en México, pero son más crueles


Foto: Archivo
Foto: Archivo
Los feminicidios se han reducido en los últimos cuatro años pero las formas en que se ejecutan son cada vez más crueles, según un informe difundido este jueves y elaborado conjuntamente por el Gobierno de México y Naciones Unidas.
El récord de feminicidios se registró entre 2007 y 2012, cuando pasaron de 1 087 a 2 289, un repunte del 138 por ciento, “niveles nunca registrados”, de acuerdo con el estudio, sobre aproximaciones y tendencias entre 1985 y 2014 de violencia contra la mujer.
Las autoridades mexicanas y la ONU atribuyen este significativo aumento al auge de los asesinatos de mujeres en la vía pública por arma de fuego, que se multiplicó por cinco en 2012 en comparación a los niveles registrados en 1989.
A partir de 2012 este tipo de crímenes comenzaron a reducirse drásticamente, “lo que no ha ocurrido en las que tuvieron lugar en la vivienda”, aunque también han disminuido: en 2014 “alcanzaron la misma magnitud que hace 16 años”.
Los investigadores han llamado la atención sobre el hecho de que “se hayan incrementado aquellas (muertes de mujeres) en las que se recurrió a los medios más crueles”, entre los que han citado el ahorcamiento, tal y como recoge el diario mexicano ‘Milenio’.
“En los últimos dos años las ocurridas en el hogar en las que se recurrió a ahorcamiento y a objetos cortantes crecieron una cuarta y una quinta parte, respectivamente, es decir, ha habido un aumento reciente en los casos en que las mujeres son estranguladas o acuchilladas en sus viviendas”, han explicado.
También han alertado sobre la tendencia creciente de otras formas de violencia contra las mujeres, como la sexual. A este respecto han señalado que la violación es un delito que prácticamente permanece en la “impunidad”.
Mientras que entre 1985 y 2014 hubo 47 178 feminicidios, en un periodo menor (1997-2014) se registraron 244 405 violaciones, de las cuales solo 6 468 se resolvieron con sentencias condenatorias y otras 18 238 denuncias aún se están investigando.
(Con información de EuropaPress)

martes, 5 de abril de 2016

ACERCA DE LA REFORMA LABORAL EN FRANCIA Y LAS OPINIONES DE LA POBLACIÓN JUVENIL Y LOS SINDICATOS

 Respecto a la llamada Reforma laboral, vale la pena analizar algunas opiniones del propio gobierno para saber de qué se trata.

Según la Ministra de Trabajo de Francia, el texto  propone “a la vez nuevas flexibilidades a las empresas para mejorar la competitividad de nuestra economía y nuevas protecciones, nuevos derechos para los asalariados”. Su “filosofía general” considera aumentar la precariedad laboral entre los jóvenes. El sindicato estudiantil Unión Nacional de Estudiantes de Francia (UNEF), principal organizador de la jornada de protesta, asegura que la movilización se mantiene en niveles similares a la semana pasada, cuando calcula que desfilaron 150.000 personas. Las autoridades por su parte estiman que la movilización ha disminuido de 69.000 manifestantes la semana pasada a 45.000 este jueves.
La contrapropuesta de los socialistas rebeldes
Un grupo de 10 parlamentarios, encabezados por Christian Paul, el líder de los denominado frondeurs -socialistas rebeldes contrarios a la política económica del ejecutivo-, ha elaborado ya un contraproyecto de reforma laboral. Con él esperan modificar el texto actual durante los debates parlamentarios. Proponen, entre otros cambios, aumentar las cotizaciones de las empresas destinadas a financiar el desempleo en función de la cantidad de personas que despidan, reforzar las sanciones administrativas para castigar a las compañías que abusen del trabajo precario y reducir la semana laboral a 32 horas, pagadas 35 horas, para los trabajadores de noche a partir de 2017.
La reforma laboral, oficialmente denominada el proyecto de ley de “nuevas libertades y nuevas protecciones para las empresas y activos”, es la última gran reforma del presidente socialista François Hollande, antes de las presidenciales de 2017. Para el Gobierno, se trata de buscar fórmulas para luchar contra el desempleo, que en febrero ha alcanzado su nivel récord de 3,59 millones de personas, más del 10% de la población activa. Pero desde la filtración del primer borrador, ha provocado movilizaciones masivas y forzado al Gobierno a retroceder en sus puntos más conflictivos.

En concreto, el Ejecutivo ha abandonado algunas de sus medidas más duras, como la de establecer un tope legal a las indemnizaciones por despido improcedente. Existirá un baremo indicativo, que el juez podrá o no aplicar según su criterio. También ha eliminado algunos de los supuestos que debían permitir modular el horario laboral y derogar así a la semana de 35 horas, como en el caso de los aprendices. Permite, pese a todo, acuerdos dentro de cada empresa para flexibilizar esa jornada laboral. Mantiene también, aunque modificado, otro punto de discordia, el relativo a los despidos por motivos económicos. La reforma precisa que lo justificará una caída de los pedidos o del volumen de negocio de cuatro trimestres consecutivos o unas pérdidas de explotación durante un semestre. Se aplicará a filiales en Francia, aunque sean de un grupo internacional que en su conjunto presente cuentas saneadas. En este ámbito el Ejecutivo ha aportado una mínima modificación, la de precisar que no se aplicará a “dificultades económicas creadas artificialmente”, algo que quedará a criterio del juez.

Otros criterios a continuación:

La intersindical de los funcionarios denuncia que “es una suma de regresiones históricas” porque “facilita el despido”, permite revisar las reglas del tiempo de trabajo para ampliar horarios e invierte la jerarquía de las normas al dar primacía a los acuerdos en las empresas sobre la legislación laboral o los convenios colectivos nacionales.
“El debilitamiento de los derechos de los trabajadores y la posibilidad de despedir con mayor facilidad nunca han permitido luchar contra el paro”, afirmó esa agrupación en un comunicado.

Durante los últimos días la policía francesa a detenido a varios detractores de la reforma.

Una nueva jornada marchas se desarrolla este martes en Francia contra la reforma laboral que promueve el Ejecutivo, iniciativa que es rechazada por la mayoría de los ciudadanos, de acuerdo con los últimos sondeos.
Los opositores al proyecto destacan que se trata de una ley que beneficia principalmente a la clase empresarial, en detrimento de los derechos y reivindicaciones laborales.
Tanto el Ejecutivo como la ministra de Trabajo de Francia, Myriam el Khomri, argumentan que se trata de una medida justa que debe ser aplicada para reducir la tasa de desempleo en esa nación, cercana al 10 por ciento según cifras oficiales.
Se espera que para las marchas de este martes se sumen también estudiantes de todo el país; para ejercer presión al Gobierno del presidente François Hollande para que retire el proyecto.

Violencia policial

Durante los cuatro días previos de protestas se registraron varios enfrentamientos entre las fuerzas del orden y detractores de la reforma laboral; lo que ocasiones numerosas detenciones en París (capital) y otras ciudades.
Fuentes policiales destacaron que entre los detenidos se encontraban personas armadas y sujetos que arrojaron proyectiles contra los agentes de seguridad.
Además del sector estudiantil, trabajadores del transporte se ha sumado a las convocatorias, lo que ha dificultado el desplazamiento a través de medios públicos.

viernes, 1 de abril de 2016

CUANTA MISERIA HUMANA ES LA QUE TENEMOS QUE LEER EN LA RED PORQUE "OLVIDAR" ESTÁ PROHIBIDO

Durante su visita a Cuba el Presidente de los Estados Unidos hizo alusión a la necesidad de olvidar el pasado y centrarse en el presente, como si hubiésemos nacido de nuevo y no hubiese historia que contar, pues bien, de eso nada, hay que recordar y siempre lo mucho que se ha perdido en la humanidad por estas acciones inescrupulosas de personas que llevadas por las ansias de dinero, se ocupan del tráfico ilegal de personas, de la trata posterior con fines de lucro, vendiendo a niños y niñas como objetos sexuales, utilizando a los adultos para un trabajo mal remunerado y a veces como esclavos modernos, en servidumbre que no pueden abandonar hasta pagar el último centavo que "gastaron sus dueños" en traerlos desde remotos confines hasta el lugar donde se encuentran mal alojados, mal nutridos y maltratados.

Qué futuro

Por: Hugo Ríus

1 abril 2016 | 6
Es más fácil, y menos estresante, vender a una persona que un kilo de cocaína. La trata de personas está ya considerada como la esclavitud moderna. No se necesita cruzar una frontera para traficar con una persona. No hay ciudad ni vecindario en el sur de la Florida que se escape de la indignante trata de personas, desde las metrópolis con un mayor nivel adquisitivo como Coral Gables, Miami Beach y Hallandale hasta las más humildes como Homestead, centro neurálgico del tráfico laboral. (Fuente: El Nuevo Herald)  Guillermo Tell
Al menos 33 personas se ahogaron y otras 75 fueron rescatadas después de que una embarcación que transportaba inmigrantes hacia Grecia se hundiera frente a la costa occidental de Turquía. Foto: Reuters
Foto: Reuters
La caracterizada fuente mediática me releva de añadir más informaciones, a las que transmite en detalles, y para las que se apoya en investigaciones de instituciones como, Stop Sex Trafficking Miami y The Women’Fund of Miamia-Dade County que despliegan una loable actividad preventiva.
“Pueden agarrar a nuestros hijos y transportarlos” dentro de ese mismo condado y “no encontrarlo nadie”, se relata, y que aproximadamente 300 mil niños están en riesgo de ser víctimas de explotación comercial y sexual en Estados Unidos. Un traficante obtiene entre $150,000 y $200,000 por niño al año. Se estima que en la Florida hay fugitivos entre 30,000 a 40,000 adolescentes, un grupo muy vulnerable a la explotación de proxenetas.
Un agente del Departamento de Investigaciones de Seguridad Nacional explicó que debido a los prejuicios de la sociedad contra la prostitución, la trata de personas se ha convertido en un problema difícil de entender y resolver y “estamos arrestando a las víctimas en lugar de a los traficantes y proxenetas”.
Apenas una de las muchas carencias en derechos humanos de que ocuparse las autoridades de la potencia que pretende dictar pautas en la materia al resto del mundo. Tan evidente en Florida, el Estado elogiado por Obama en La Habana como paradigma de su diseño de futuro para los cubanos.