jueves, 15 de diciembre de 2022

DECLARACION DE LA XXII CUMBRE DEL ALBA-TCP EN CONMEMORACION DE SU 18º ANIVERSARIO


 

“18 años de unidad y compromiso con la integración latinoamericana y caribeña”

 

Los Jefes de Estado y de Gobierno y los Jefes de Delegaciones de los países de la Alianza Bolivariana para los pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP), reunidos en La Habana, Cuba, el 14 de diciembre de 2022, para conmemorar el 18º Aniversario de la Alianza:

1.        Ratificamos el compromiso con el fortalecimiento del ALBA-TCP como instrumento de unión de nuestros pueblos, sustentado en los principios de solidaridad, justicia social, cooperación y complementariedad económica, fruto de la voluntad política de sus fundadores, el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz y el Comandante Hugo Rafael Chávez Frías.

2.        Resaltamos la necesidad de fortalecer la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) como mecanismo genuino de diálogo y concertación política que reúne a los 33 Estados de Nuestra América, basado en el principio de unidad en la diversidad.  

3.        Reiteramos nuestro compromiso con el desarrollo y el bienestar de nuestras naciones, así como con la defensa de la soberanía nacional sin injerencias externas; a la vez que rechazamos los postulados de la Doctrina Monroe, de naturaleza colonizadora e injerencista, usados para justificar acciones desestabilizadoras e intervencionistas en América Latina y el Caribe.  

4.        Reivindicamos la dignidad nacional de nuestros pueblos y el ideario emancipador de los próceres y padres fundadores de América Latina y el Caribe.

5.        Felicitamos a los pueblos de Granada, de la Federación de San Cristóbal y Nieves, y de la Mancomunidad de Dominica por sus exitosas jornadas electorales.

6.        Respaldamos el derecho de los países del Caribe a recibir un tratamiento justo, especial y diferenciado; así como también reafirmamos el apoyo a sus justos reclamos y reparaciones por los daños del genocidio nativo, colonialismo y la esclavitud.

7.        Afirmamos que la financiación climática, la transferencia de tecnología y los medios de desarrollo de capacidades son obligaciones y compromisos de los países desarrollados por su responsabilidad histórica con la degradación medioambiental, los insostenibles patrones de producción y consumo del capitalismo y el injusto orden económico internacional que perpetúa la desigualdad, la pobreza y el subdesarrollo. Por ello, llamamos a cumplir con celeridad los compromisos en este ámbito, en particular con la decisión de establecer un Fondo de Pérdidas y Daños para Países Vulnerables, adoptada en la COP27 de Cambio Climático, celebrada en Sharm El Sheikh, Egipto.

8.        Destacamos la importancia de salvaguardar los componentes de la biodiversidad y garantizar la integridad de todos los ecosistemas, para avanzar en el diálogo multilateral inclusivo y transparente hacia una Declaración Universal de los Derechos de la Madre Tierra y a la convocatoria de la Asamblea de la Tierra.

9.        Rechazamos los planes y acciones desestabilizadoras impulsadas por poderosos factores externos y oligarquías nacionales quienes han logrado o intentan desconocer la voluntad de los pueblos de América Latina y el Caribe, expresada de manera democrática y legítima en las urnas.

10.    Denunciamos la utilización de estrategias de guerra no convencional contra los gobiernos y líderes democráticamente elegidos de la región, empleando el uso de los procesos judiciales políticamente motivados y sin sustentación jurídica (lawfare), para destruir rivales políticos e ideológicos, al tiempo que condenamos la manipulación con fines políticos y desestabilizadores de los derechos humanos, las campañas de propaganda y desinformación, el uso malicioso de las tecnologías de la información y la comunicación, los ataques cibernéticos, entre otros métodos que lesionan la soberanía y la voluntad de los pueblos. En ese sentido, expresamos nuestro más firme rechazo a las acciones judiciales políticamente motivadas contra la compañera Vicepresidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, líder clave de los procesos de integración de América Latina y del Caribe.

11.    Expresamos el apoyo al Presidente Luis Arce Catacora y al hermano pueblo boliviano contra los intentos desestabilizadores y el reconocimiento a su determinación de defender el proceso de la Revolución democrática y cultural.  

12.    Reiteramos la solidaridad al Comandante Presidente Daniel Ortega Saavedra y al valiente pueblo nicaragüense frente al acoso permanente, las medidas coercitivas unilaterales aplicadas, las campañas de desinformación y las acciones injerencistas del gobierno de los Estados Unidos de América contra la soberanía nicaragüense.  

13.    Saludamos la histórica firma del Segundo Acuerdo Parcial para la Protección del Pueblo Venezolano, así como el amplio diálogo y acuerdos impulsados por el Presidente Nicolás Maduro con los diferentes factores de oposición política que corrobora el valor de la Diplomacia Bolivariana de Paz a favor del bienestar de las y los venezolanos; al mismo tiempo que rechazamos la imposición de las criminales e ilegales medidas coercitivas unilaterales, violatorias de los derechos humanos, los propósitos y principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas y el Derecho Internacional y abogamos por el levantamiento inmediato de tales medidas que obstaculizan el derecho al intercambio comercial, económico con otros Estados e impiden el derecho al desarrollo.

14.    Reclamamos una vez más al gobierno de los Estados Unidos de América, un cambio de su política hostil hacia la hermana República de Cuba que contemple el fin inmediato y sin condiciones del bloqueo económico, comercial y financiero; el cese de las acciones subversivas, ilegales y encubiertas, incluidas aquellas que emplean las tecnologías de la información y las comunicaciones, que violan la soberanía y el derecho de los pueblos a la autodeterminación; así como el fin de la absurda e injustificada inclusión de la República de Cuba en la espuria y arbitraria lista de Estados patrocinadores del terrorismo del Departamento de Estado de los Estados Unidos.

15.    Reiteramos la enérgica condena del ALBA-TCP al terrorismo en todas sus formas y manifestaciones.

16.    Asimismo, expresamos nuestra solidaridad con el hermano pueblo peruano, quien se ha visto afectado por una grave crisis institucional prolongada, que ha generado una serie de hechos que atenta contra la estabilidad y el bienestar de las mayorías. Rechazamos el entramado político creado por las fuerzas de derecha de ese país en contra el Presidente Constitucional Pedro Castillo, obligándolo a tomar medidas que fueron luego aprovechadas por sus adversarios en el parlamento para destituirlo; repudiamos la represión por parte de las fuerzas del orden contra el pueblo peruano que defiende a un gobierno elegido en las urnas y hacemos un llamado al diálogo, el entendimiento y la cordura de todos los actores políticos, económicos y sociales de la República del Perú, así como alzamos nuestra voz para que se garanticen los derechos fundamentales de este pueblo hermano.

17.    Reafirmamos la Declaración de la III Reunión Extraordinaria del Consejo Político, celebrada el 26 de septiembre de 2013, en la ciudad de Nueva York, y, en este sentido, confirmamos la importancia de que el ALBA – TCP mantenga la concertación y defensa del multilateralismo inclusivo en los espacios y foros multilaterales. En este orden, expresamos la determinación de fortalecer la convergencia de criterios, las coordinaciones entre sus delegaciones y avanzar con firmeza en este sentido.  

18.    Exhortamos a la solidaridad internacional con el hermano pueblo de la República de Haití, mediante mecanismos de cooperación y transferencia de recursos y tecnologías, sobre la base del pleno respeto a la soberanía y la autodeterminación de ese pueblo hermano.

19.    Saludamos la reinstalación de la mesa de diálogos de paz entre el Gobierno de Colombia y el ELN, en el que dos estados miembros del ALBA-TCP se desempeñan como garantes y sedes alternativas.

20.    Agradecemos al compañero Sacha Llorentty Solíz, por el trabajo realizado al frente de la Secretaría Ejecutiva del ALBA-TCP y reiteramos los mejores deseos de éxitos en sus nuevas funciones.

21.    Saludamos la designación del compañero Embajador Félix Plasencia González, como nuevo Secretario Ejecutivo del ALBA-TCP deseándole el mayor de los éxitos en su gestión.

22.    Destacamos las acciones para seguir desarrollando la revitalización del ALBA -TCP como mecanismo de unión, de lucha por la paz, la democracia, la estabilidad y el bienestar de los pueblos de Nuestra América.

 

La Habana, 14 de diciembre de 2022

 

miércoles, 14 de diciembre de 2022

La guerra de las emociones: Neuropolítica y sociobiología

Este texto es muy interesante para reflexionar sobre cómo se actúa sobre las personas desde diferentes espacios con el fin de influir sobre su cerebro y sus emociones. Tiene importancia en cuanto a las teorías de disciplinamiento del cuerpo, de cómo hacer para que las personas sin protestar acepten los contenidos que reciben.

Vale la pena leerlo. Lo dejo a su discreción. 

Por: Marcos Roitman Rosenmann

 El siglo XX fue prolijo en descifrar el funcionamiento de la mente-cerebro. Las neurociencias han ampliado el campo de conocimiento de las conductas sociales, entrelazando emociones y comportamientos políticos. Por otro lado, la cibernética y el big data trasladan dichos, conocimientos a la vida cotidiana. Saber cómo nos comportamos ha facilitado el desarrollo de campañas publicitarias destinadas a reforzar y rechazar valores ideológicos con los cuales coincidimos o discrepamos.

 A cada descubrimiento de cómo funciona nuestro cerebro le sigue la creación de algún algoritmo capaz de estimular conductas que recreen emociones a fin de reproducirlas bajo nuevos parámetros. La naturaleza humana es reconducida, cuando no manipulada.

Interrogar qué dispara y cuáles son los procesos cognitivos implicados en la activación de emociones como el miedo, el odio, la ira, la tristeza, la felicidad o el desprecio, facilita su inducción en laboratorios. Hablamos de una sicología social de las emociones. Experimentos para recrear estados de ánimo y aplicarlos al campo de la política electoral,  han dado pie al nacimiento de la neuropolítica. El lenguaje de las emociones y las ideas políticas tiene en el ensayo de George Lakoff, No pienses como un elefante, su más claro exponente.

Para Lakoff, nuestras preferencias políticas están ligadas a dos modelos “opuestos idealizados de familia: un modelo del padre estricto y el modelo de padres protectores. La familia de los padres protectores presupone que el mundo, pese a sus peligros y dificultades, es básicamente bueno, que puede mejorar y que nosotros somos responsables de trabajar para ello (…) La visión conservadora de mundo se configura a través de valores familiares muy diferentes. El modelo de padre estricto presupone que el mundo es y será siempre peligroso y difícil, y que los niños nacen malos y hay que hacer que sean buenos (…) la única manera de hacerlo es mediante el castigo doloroso (…) Los modelos mencionados están en las sinapsis de nuestro cerebro. Cuando votamos en función de los valores y de los estereotipos culturales, lo que determina cómo votamos es el modelo que se activa para nuestra comprensión de la política en ese momento”.

A medida que la economía de mercado se trasforma en sociedad de mercado, las emociones se han colado al campo de la política. Hoy se apela a ellas para ganar elecciones. El gurú de las emociones políticas Antoni Gutiérrez-Rubí nos aclara: La única posibilidad real de conseguir una comunicación política efectiva es la conexión emocional. Hasta que no se conecta, uno no se pone en la piel de los otros. Se ha de entender que buena parte de las ideas nacen de sentimientos o emociones. Es muy difícil hacer un discurso estrictamente ideológico, racional. La política debe entender estas dinámicas y percibir la importancia de estos temas para comprender la complejidad de la ciudadanía. Si me preguntasen qué tipo de asesores debería tener un líder político contemporáneo, independientemente de su orientación política, le propondría un poeta, un neuroquímico, un artista plástico.

Al amparo del neoliberalismo, la idea de estar conducido por una prole de emociones se trasladó al ADN. Ello dio lugar a la sociobiología, enlace entre neuropolítica y etiología. Richard Dawkins, uno de los padres de la sociobiología, apunta: A nivel del gen, el altruismo tiene que ser malo y el egoísmo bueno. Ello se deriva inexorablemente de nuestras definiciones de altruismo y egoísmo. Los genes compiten directamente con sus alelos por la supervivencia, ya que sus alelos en el acervo génico son rivales que podrán ocupar su puesto en los cromosomas de futuras generaciones.

Cualquier gen que se comporte de tal manera que tienda a incrementar sus propias oportunidades de supervivencia en el acervo génico a expensas de sus alelos, tenderá, por definición y tautológicamente a sobrevivir. El gen es la unidad básica del egoísmo.

Las conductas sociales, de esta manera, remiten a una predisposición natural hacia el egoísmo. Esa visión se refleja en otro de los padres de la sociobiología, Edward Wilson, galardonado dos veces con el premio Pulitzer. Su tesis se asienta en una visión dominante del macho sobre las hembras: En la mayoría de las especies, la estrategia más ventajosa para el macho es la dominación. Es pues, más interesante para los machos el ser agresivos, ariscos, ladrones y polígamos. En teoría es más provechoso para las hembras el ser tímidas y esperar, y poder encontrar, a los machos portadores de los mejores genes. En las especies que educan a sus jóvenes, resulta igualmente importante para las hembras escoger machos que ofrezcan mayor seguridad de quedarse con ellas después del acoplamiento. Los seres humanos obedecen fielmente a este principio biológico.

En esta dinámica, la neuropolítica, la sociobiología y la etiología se han unido para hacer posible la manipulación de las emociones. Es el principio del fin de la política tal como la entendemos, desechando los valores éticos, cuya fuerza se evapora en beneficio de ganar elecciones y hacerse con el poder, sin principios ni dignidad. De allí que la nueva derecha agite el odio, el miedo, el desprecio o la ira como estados nerviosos propicios para su nuevo proyecto totalitario. La guerra por el control y manipulación de las emociones es ya una realidad.